El comité ve en el Gobierno el único canal para salvar la Fábrica de Armas

la ejecutiva federal ofreciã³ una rueda de prensa tras su reuniã³n en la sede de ugt susy suã¡rez
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“El Gobierno tiene elementos de presión para influir en las empresas”. Con estas palabras insistían ayer los trabajadores de la Fábrica de Armas en la implicación que, a su juicio, debería tener el Ministerio de Defensa para evitar el cierre de la factoría en A Coruña. La sede del sindicato UGT acogió ayer la reunión de los secretarios generales de las comunidades donde Santa Bárbara Sistemas tiene presencia. Tras el encuentro, el secretario general de la Federación del Metal, Construcción y Afines, Manuel Fernández, Lito, instaba al Gobierno a que “exija a General Dynamics que paralice el ERE”. “Queremos que se moje”, aclaraba el portavoz sindical.

Pide la reactivación
de los programas de Defensa para generar trabajo y exige al ministro “que se moje”

En este sentido, además de la intervención directa del propio ministro, con quien ya han solicitado una reunión, los trabajadores defienden que las políticas económicas del Gobierno cambien para que “algunos programas de Defensa que han sido paralizados se reaviven para ayudar a la industria y generar carga de trabajo”. El secretario general de la federación recordó que el Ejército lleva tiempo pidiendo un vehículo que iba a construir Santa Bárbara, pero que se paralizó. Por ello, pide que se retomen estos trabajos que puedan ayudar a la empresa en “la travesía del desierto” a la que, como a muchas, ha llevado la crisis económica.

 

intervención

“No soy optimista, soy pragmático”, señalaba Lito, quien tildó de “media verdad” el argumento del Gobierno de que no puede intervenir en una decisión empresarial de una entidad privada.

Los trabajadores creen que la empresa quiere acabar con el sector de Defensa

Para el portavoz de UGT, Santa Bárbara era una empresa pública, que se vendió “con unos compromisos que no se han cumplido”, subraya. Además, recuerda que “las instalaciones de las fábricas son del Ministerio de Defensa, y hay operaciones y actuaciones que no se pueden hacer sin su previo consentimiento”. “Si los terrenos y las propiedades son de Defensa, algo tendrán que decir”, razonaba Fernández.

El portavoz sindical también hizo referencia al futuro si no se paraliza el ERE planteado por General Dynamics. “Pensamos que puede haber una tercera fase, más allá del cierre de A Coruña o el despido de los trabajadores, que puede suponer la desaparición de las fábricas que se han dedicado al Ejército de Tierra en España”. “Lo que se cierre ahora, no se volverá a abrir”, comentaba con pesimismo el portavoz que criticó que General Dynamics está “a la espera de un programa atractivo para la multinacional”, y que mientras tanto “mantiene la plantilla mínima para poder concursar por él”.

Los trabajadores exigen poder negociar con la empresa los planes de futuro, pero critican que solo encuentran la negativa a hablar. Insisten en que la nueva reforma laboral es “un espada de Damocles” y que las medidas de esta ley podrían ser “más duras que las que plantea la compañía”. Ellos insisten en que lucharán por defender los puestos de trabajo a pesar de tener el tiempo en contra, pues el cierre se producirá el 14 de marzo.

 

El comité ve en el Gobierno el único canal para salvar la Fábrica de Armas