Peke es gigante

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¡Qué noche la de aquel día! Difícilmente olvidará la afición blanquiazul el debut oficial del Deportivo Abanca en el estadio de Riazor. Recordarán el papelón de Peke, autora de cuatro goles y de una asistencia, una actuación brillante, sublime, enorme... se agotan los calificativos. También se lució Athenea, su compañera en la delantera. Dos puñales que rompieron al Valencia en pedazos y guiaron al equipo coruñés hacia la próxima ronda en la Copa de la Reina.

El equipo corués no pareció acusar el peso del escenario, todo lo contrario. Salió extra motivado después de encajar dos derrotas en Primera. La Copa es otra cosa. Le bastó un cuarto de hora para desnudar al Valencia. La sociedad entre Peke y Athenea funcionó a las mil maravillas. En su primera aparición, la delantera vasca superó a Van den Berg por fuera y sirvió para la cántabra, que definió de primeras en el área pequeña.

Respondió el Valencia poco después con un mano a mano de Carol Férez ante Sullastres, que salió del área para sofocar el incendio, aunque tuvo que llegar María Méndez para salvar la papeleta.

En un inicio vertiginoso, el equipo blanquiazul firmó el 2-0 tras una nueva conexión entre las dos mejores de la noche. Athenea recibió en zona de tres cuartos tras una salida impecable de Bedoya y asistió al espacio, Gaby la dejó pasar, Peke se coló en el área y definió cruzado ante la portera visitante.

Aplacó los ánimos el Valencia con el 2-1 tras un grave error de Nuria con un pase horizontal hacia su propia área. Mari Paz aceptó el regalo y encontró a Carol, pero allí estaba María de nuevo para despejar, con la mala suerte de que en el segundo palo apareció Paula Guerrero para cabecear a gol.

El Depor volvió a golpear pasada la media hora de juego en otra jugada de Athenea, un auténtico puñal. La ‘9’ desbordó y sirvió al área. El balón no llegó a Peke, pero la vasca se giró rápido, cazó el rechace y remachó a gol.

No bajó los brazos el equipo ché con el 3-1: la tuvo Viola Calligaris con un remate que se marchó rozando el poste poco antes del descanso y firmó el 3-2 la gallega Mari Paz ya en la segunda mitad de cabeza tras un centro de la argentina de la propia Calligaris desde la derecha.

Avalancha
La resistencia del Valencia se acabó en cuanto volvieron a irrumpir Peke y Athenea. En el cuarto se lució de nuevo la cántabra, imparable en carrera y en arrancada. Y en el quinto volvió a mostrar su cara más oportunista la cántabra, delantera a la antigua usanza, ratonera e insistente, que si no la mete a la primera, lo hace a la segunda.

En los últimos minutos se unieron a la fiesta Teresa y María Méndez, dos de los grandes talentos de presente y futuro en el fútbol español, como su compañera de generación, Athenea. La capitana culminó un gran partido, plagado de sus ya habituales detalles, con un disparo cruzado tras otra asistencia de la omnipresente Athenea. La central redondeó el marcador final y una gran actuación como jefa de la fensa al aprovechar un balón muerto en el área pequeña.

¡Qué noche la de aquel día! María, Teresa, Peke, Athenea... un equipo que ya engancha a más de 7.500 aficionados. La historia continúa.

Peke es gigante