Los trabajadores de la Fábrica de Armas apoyan a Hércules de Armamento

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Tras la marejada levantada por el anuncio de que Defensa retira de forma temporal a Hércules de Armamento la licencia para trabajar en la Fábrica de Armas, los trabajadores de la planta, han decidido dar un voto de confianza al proyecto empresarial que lidera Ramón Mejuto. El delegado de la CIG, Xavier Rioboo, declaró ayer que la empresa les ha informado de que tiene varios clientes potenciales a la vista y están negociando para que esos contactos se solidifiquen en forma de contratos que garanticen los 155 puestos de trabajo que están en juego. 
Los representantes sindicales también han recibido garantías de estabilidad en el empleo y de pago de nóminas a corto plazo, lo que ha servido para tranquilizarles. El problema que ha motivado la paralización de la actividad es la falta de servicio de vigilancia debido al medio millón de euros que Hércules de Armamento adeuda a Segur Ibérica. Deuda que fue calificado de “problema entre empresas” por los representantes sindicales, que esperen que se solucione en breve. 
Hasta que sea así, el recinto no cuenta con la seguridad suficiente como para construir armamento (en realidad, piezas de armas) de guerra, tal y como figura en el pliego de condiciones, así que su actividad se limita a la fabricación de prótesis y elementos de automoción. 
Los representantes de los actuales trabajadores se posicionan así en contra de la postura que mantienen los miembros del antiguo comité de empresa, que siempre ha criticado el proyecto empresarial de Hércules de Armamento. Su presidente, Roberto Teijido, ha pedido reiteradamente que Defensa le revoque la concesión ante la empresa, a la que ha denunciado ante la Guardia Civil y la Delegación del Gobierno. 
Además, Teijido había denunciado que la mayor parte de los contratos eran por cuatro horas o de falsos autónomos y que la dirección de Hércules de Armamento, no había demandado currículums con formación especializada, necesaria para operar las complejas máquinas de la antigua Santa Bárbara. 
Riobóo tuvo que admitir que los contratos indefinidos, unos de 8 horas y otros de media jornada. “Pedimoslle a empresa que se normalice a situación sociolaboral canto antes, conseguindo máis carga de traballo”, explicó Riobóo, que añadió que también han sufrido retrasos en las nóminas debido a esta situación.
 

Los trabajadores de la Fábrica de Armas apoyan a Hércules de Armamento