Los accidentes de tráfico cayeron un 25% en lo que va de año en A Coruña

Los bomberos acudieron para liberar al conductor del Jaguar, pero no fue finalmente necesario | quintana
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A las once y diez de la mañana de ayer tuvo lugar un aparatoso accidente en el cruce de la avenida de San Cristóbal con la de Alfonso Molina: una furgoneta que salía de San Cristóbal en dirección salida de la ciudad impactó contra un Jaguar. Ambos vehículos perdieron el control, dieron trompos y acabaron estrellándose pocos metros más adelante, tras destrozar una bionda y derribar una farola. Es una escena que cada vez se ve menos en A Coruña, donde en lo que va de año los accidentes registrados por el 092 se redujeron un 25%.  

Es decir, que si en 2019 se registraron cerca de 800 accidentes, a día de hoy apenas superamos los 600. Concretamente, 615, contando el de ayer. Por supuesto, el principal factor que lo explica son las reducciones a la movilidad a las que han tenido que enfrentarse a lo largo del año. No solo el confinamiento de marzo, sino los cierres perimetrales o el trabajo telemático, así como el cierre de los locales de hostelería, han provocado que se haya reducido mucho la movilidad. 

En este caso, el cierre de la hostelería ha afectado sobre todo a los fines de semana, que llegaron a niveles solo por encima a los meses de confinamiento, según fuentes de la Concejalía de Movilidad.  

Conviene recordar que en los últimos años, la siniestralidad se había estancado, de manera que a principios de año todo hacía esperar unas cifras muy parecidas, pero la pandemia ha tenido un  efecto colateral positivo. Por otro lado, todos los accidentes han bajado, sin excepción. Por ejemplo, los atropellos registrados por la Unidad de Atestados cayeron un 30%, y a día de hoy apenas rebasan los setenta.  
En los accesos 

Por supuesto, también se han reducido mucho las colisiones, que son los accidentes más comunes en los accesos a la ciudad (junto con las salidas de vía), como la que tuvo lugar ayer en Alfonso Molina, donde el conductor del Jaguar, un joven de 28 años de iniciales A.F.M., resultó herido, aunque de carácter leve, por un golpe en la cabeza del que sangraba profusamente. No fue necesario liberarlo de los restos de su deportivo, que quedó gravemente deformado por el impacto, pero los bomberos no acudieron al lugar en vano: tuvieron que baldear la calzada del gasóleo y el aceite que había derramado la furgoneta. Su conductor también presentaba una lesión en su cabeza, pero en su caso no era más que un chichón: “Miré por el retrovisor pero no lo vi cuando me incorporé debía venir por la izquierda. Supongo que es culpa mía”. Tanto un carril como la siguiente salida desde San Cristóbal estuvieron cerrados dos horas.

Los accidentes de tráfico cayeron un 25% en lo que va de año en A Coruña