El Ayuntamiento proyecta peatonalizar los Cantones a partir del año próximo

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El túnel de La Marina y el cierre al tráfico de la avenida de Montoto han hecho correr ríos de tinta y el concejal de Movilidad (y de Urbanismo, y de Infraestructuras y de Viviendas), Juan Díaz Villoslada, está dispuesto a escribir un nuevo capítulo, ampliando el tramo restringido al tráfico, que ahora comprende desde Puerta Real a la Autoridad Portuaria, para que abarque los Cantones. El objetivo es que el año próximo se recoja en los presupuestos, de manera que las obras podrían comenzar en 2020 o en 2021. 

“El proyecto está todavía por cerrar, pero el entorno está demandando un tratamiento de mayor humanización”, añadió el concejal. La obra se realizaría en dos fases, la primera desde la sede de la Autoridad Portuaria al Obelisco, y sería la más sencilla puesto que apenas afectaría al tráfico rodado, y que podría afectar a la Rúa Nueva. 

La segunda fase llegaría hasta la plaza de Mina, lo que presenta mayores dificultades, porque afecta al tráfico de una calle con bastante tráfico, como es la de Santa Catalina y de la rúa Nova, si no se ha aplicado en la primera fase. La rúa Nova es ya una calle semipeatonal que soporta mucho tráfico para su pequeño tamaño, no solo de mercancías (algunos camioneros despistados que siguen el GPS acaban atascados allí de forma recurrente) sino de particulares, que se dirigen desde ahí el Paseo Marítimo. 

En cuanto a la calle de Santa Catalina, sirve para desviar el denso tráfico que soporta actualmente la calle de San Andrés y que ya no podría cambiar de sentido, obligándoles a torcer por el Paseo Marítimo o a recorrer San Andrés en toda su longitud. 

Hasta Juana de Vega 
La linea roja la marca la avenida de Juana de Vega, como insinúa el propio Villoslada: “A partir de ahí, hay que estudiarlo con mucho más detenimiento”. Esa avenida regula en gran parte el tráfico de la zona centro de la ciudad y cortarla trastornaría demasiado la circulación, pero lo que parece seguro es que el Ayuntamiento pretende llegar por lo menos hasta la plaza de Mina. “Claramente vamos a apostar por ese proyecto”, prometió Villoslada. Por supuesto el transporte público podrá circular, al igual que las bicicletas, pero el particular se verá severamente restringido.

De esta manera, el Gobierno de Inés Rey continúa una política que comenzó durante la etapa de Carlos Negreira, que fue el impulsor del túnel de La Marina y la recuperación de superficie para el peatón y que continuó con notable lentitud durante la época de la Marea Atlántica, cuando el entonces concejal de Movilidad Sostenible, Daniel Díaz Grandío, se planteó por lo menos reducir la calzada.  

De hecho, en septiembre de 2017, y en el marco de la celebración de la Semana Europea de la Movilidad se procedió al cierre al tráfico del Cantón Grande en sentido salida de la ciudad para acoger las actividades pero también para recoger información de cara a una posible reducción de la calzada. Apenas se produjeron problemas durante la semana que el cierre se mantuvo, lo que animó al Ayuntamiento a mantener esa cartera esa medida que ahora el Gobierno de Inés Rey pretende materializar.  

Los Cantones no será la única calle que se convierte en peatonal durante este mandato, Villoslada adelantó ayer que los técnicos ya sopesan varias calles más de las que volverán a adueñarse los peatones. Él está convencido de que es beneficioso: “La ciudadanía las reivindica para recuperar la vida en la calle y, además, favorece el comercio”.

El Ayuntamiento proyecta peatonalizar los Cantones a partir del año próximo