La ONU propone una renta básica para más de un tercio de la población mundial

Un hombre carga un carrito lleno de cartones en Buenos Aires, Argentina | efe
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La ONU propuso ayer la introducción inmediata de una renta básica o un ingreso mínimo temporal para unos 2.700 millones de personas que viven por debajo o muy cerca del umbral de la pobreza -más de un tercio de la población mundial- con el fin de frenar el avance del coronavirus.

La idea, según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), es que esos recursos permitan a la población de los países en vías de desarrollo cumplir cuarentenas y medidas de distanciamiento social necesarias para contener una pandemia que no deja de avanzar.

 

Coste

En un informe, el PNUD calcula que costaría a partir de unos 199.000 millones de dólares al mes facilitar ese ingreso básico a 2.700 millones de personas en un total de 132 países, una cantidad abultada pero que considera asumible para los Estados ante la emergencia sanitaria y social que vive el mundo.

“Los tiempos sin precedentes requieren medidas sociales y económicas sin precedentes. Introducir un ingreso básico temporal para las personas más pobres del mundo ha surgido como una opción. Esto podría haber parecido imposible hace sólo unos meses”, señaló el administrador de esta agencia, Achim Steiner.

El estudio apunta que varios países han optado ya por acciones en esta línea, entre ellos Estados considerados ricos como España, que aprobó en junio un ingreso mínimo vital que beneficia a cientos de miles de familias,.

Sin embargo hay otras naciones con menos recursos como Togo, que ha puesto en marcha un programa de ayudas subsidiarias para un 12% de su población con el fin de paliar los efectos de la crisis económica y sanitaria.

 

Población

Otros muchos países han decidido ampliar a más ciudadanos los beneficios que ofrecían ya sus sistemas de protección social, una medida que choca a menudo con el problema de que muchos de los habitantes en situación más vulnerable están al margen de esos sistemas, pues son por ejemplo trabajadores informales, no remunerados o inmigrantes en situación irregular, y que no pueden acceder a estas ayudas.

La propuesta del PNUD son programas de ayudas que cubran a toda la población con necesidades durante el tiempo que dure la crisis, al margen de su situación legal.

“Creemos que en este momento en la pandemia hay que juntar los aspectos socioeconómicos y sanitarios y que esta es una herramienta que puede ser útil para frenar la expansión del virus”, explicó en una conferencia ante los medios de comunicación George Gray Molina, uno de los autores del informe.

Gray Molina subrayó que uno de los factores por los que el Covid-19 sigue ganando terreno es el hecho de que muchos trabajadores se ven obligados a continuar con sus actividades para poder sobrevivir y se exponen así al contagio de manera repetida. En el mundo ha habido numerosos ejemplos de focos de Covid-19 en lugares de trabajo como pueden ser los mataderos.

“Los rescates y los planes de recuperación no pueden centrarse solo en grandes mercados y grandes negocios. Un ingreso básico temporal podría permitir a los Gobiernos dar a las personas en confinamiento un salvavidas financiero, inyectar dinero en las economías locales para ayudar a sobrevivir a los pequeños negocios y ralentizar la devastadora expansión de la Covid-19”, apuntó Steiner en el informe.

La ONU propone una renta básica para más de un tercio de la población mundial