En libertad bajo fianza el detenido por los disturbios de la Comandancia

Los disturbios se produjeron el pasado 23 de mayo | pedro puig
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El miembro del colectivo okupa que había ingresado en prisión después de los disturbios durante el desalojo de la Comandancia de Obras quedó ayer en libertad bajo fianza.
El individuo declaró en los juzgados antes de abonar una fianza de 3.000 euros que le permitió poner fin a la prisión preventiva que una magistrada había decretado hace una semana.
La fianza no fue la única condición impuesta para que regrese a la libertad ya que también se le obliga a comparecer de manera quincenal ante las autoridades y también se le retiró la posesión del pasaporte. En este sentido, se le prohibió abandonar el territorio estatal a no ser que sea bajo una autorización judicial
En los juzgados se había ordenado prisión preventiva después de ser detenido como sospechoso de atentado contra la autoridad, con resultado de lesiones, y desórdenes. Mientras, otro detenido tuvo que responder a un delito de amenazas, pero nunca llegó a ingresar en prisión.
Los hechos de los que se les acusaban estaban relacionados con los disturbios que se produjeron durante el desalojo de la Comandancia de Obras, el pasado 23 de mayo, y que pusieron fin a la ocupación ilegal de este espacio por parte del Centro Social Okupado A Insumisa. Durante los enfrentamientos entre activistas y policías se produjeron heridos en ambos bandos.
Ese día hubo tres enfrentamientos entre los cuerpos de seguridad y los simpatizantes con el movimiento okupa. El primero de ellos tuvo lugar alrededor de la una de la tarde y fue el momento que dos mujeres aprovecharon para encaramarse al tejado de una de las naves de la Comandancia.

Consecuencias
En este se vieron involucrados agentes de la Policía Local, mientras que en los otros dos que hubo horas más tarde fue la Policía Nacional la que estuvo inmersa en los disturbios con los protestantes a las puertas del recinto.
Una vez que finalizó la ocupación ilegal de la Comandancia de Obras los okupas apostaron por las protestas pacíficas como una manifestación que hicieron desde el Obelisco hasta la plaza de España o cubrir con pasquines y pintadas el centro cívico de la Ciudad Vieja.
Desde el Gobierno local se volvió a ofrecer la vía del diálogo a los miembros de A Insumisa, que no se han mostrado dispuestos a ello por lo que consideran que es una traición de la Marea. l

En libertad bajo fianza el detenido por los disturbios de la Comandancia