“Hablamos a los perros tal vez influidos por Walt Disney”

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Es una batuta y un perro a la vez. De los de antes, que no llevaban abrigo cuando llueve y tienen una función. En este caso, la de desenmascarar una realidad, que es igual cuatro siglos después.

¿Cómo está siendo su primera experiencia como director?
Bien, llevamos desde marzo del año pasado y es una doble faceta en la que no puedo descansar. Estoy dentro y fuera. Cuando empecé, me parecía difícil.

¿Alguna ventaja de ser director y actor a la vez?
Que el director no me pasa notas, pero yo sí que lo hago a mis compañeros, algo que con Boadella no pasaba porque no viajaba.

Un Boadella que sigue activo.
Sí, ha participado junto con Martina y conmigo en la adaptación.

¿Cómo han adaptado la sátira cervantina a la actualidad?
Cualquiera que lea el libro se da cuenta de que el protagonista es un señor del siglo XVII, pero que la condición humana es prácticamente igual. Ha cambiado la tecnología. Sin embargo, la confección del hombre se mantiene. Cervantes utiliza el momento en que le da la palabra a los perros para desacreditar las novelas pastoriles, donde decían de los pastores que eran cultos y sensibles. Los perros hablan de ellos como lobos.

Pero esto lo dan los telediarios todos los días.
Sí, son muchas las situaciones que te remiten al lobo cervantino. A la miseria humana.

Dicen las críticas que el público no para de reír.
Sí, tenemos una reacción del público muy buena.

Los humanos no han cambiado, pero ¿y los perros?
Los perros son fieles a la naturaleza. Nosotros nos hemos separado de ella. Y somos como el agua y el aceite. Además, hemos intentado sacar a los perros de la naturaleza y les hablamos influidos tal vez por los personajes de Walt Disney. Yo el primero y me digo: “Pero qué gilipollas estás hecho”. Después, está todo el negocio que existe alrededor de ellos... Todos estos intentos por ridiculizarlos. Los de Cervantes siguen siendo perros dignos.
 

¿Els Joglars también nota la crisis?
Aquí no se salva ni el apuntador. Nosotros no nos podemos quejar, pero las dos o tres funciones por sitio se han rebajado a una.

¿Han variado mucho el guión?
No hemos abusado porque el texto es especial por lo sugerente. Nuestro teatro es de actor, de darle espacio para que se luzca. El rey es el actor y la escenografía debe resaltar sus cualidades.

“Hablamos a los perros tal vez influidos por Walt Disney”