El narcotraficante Laureano Oubiña estrenó ayer su libertad acudiendo por su propio pie a la segunda sesión del juicio en el que se le acusa de blanquear dinero obtenido ilícitamente de la venta de drogas, mediante la presunta compra de unas fincas junto a su esposa, ya fallecida.
Oubiña llegó a las 09.00 horas a la sede del tribunal, una hora antes de que estuviera previsto el inicio de la vista, que no comenzó hasta dos horas después, tiempo en el que el acusado estuvo en el vestíbulo de la sala de vistas.
Al contrario que en la sesión anterior, Oubiña llegó a pie y no en el furgón policial que le venía trasladando desde la prisión de Navalcarnero (Madrid), de la que salió el pasado martes tras cumplir varias condenas por tráfico de drogas desde 1990.
Dicha situación se repetirá hoy, cuando está previsto que prosiga este juicio contra él por blanqueo con la continuación de la prueba pericial que se prolongó durante toda la jornada.
La Fiscalía solicita para Oubiña seis años de prisión por invertir dinero procedente del tráfico de drogas en varias fincas y cinco para otros ocho procesados más, entre ellos su hijastro David Pérez Lago y más familiares de su mujer fallecida.
Hechos que negó el martes el acusado, que afirmó que “nunca” había invertido dinero procedente de la venta ilegal de drogas ni en casas “ni fincas ni hostias”.
Se trata del segundo juicio al que se somete el narcotraficante este mes, ya que el día 4 la Audiencia Nacional le juzgó junto a su compañera sentimental, Tiziana Cardarelli, y su primo José Piñeiro por blanquear más de 4,5 millones de beneficios obtenidos por traficar con drogas.
El fiscal solicitó entonces para Oubiña ocho años de prisión y una multa de 13 millones, mientras que para los otros dos reclamó cinco años y medio de cárcel e igual multa para ella y de 120.000 euros para su primo, que admitió los hechos.
Oubiña quedó en libertad después de que en 2010 la Audiencia Nacional fijara su fecha de excarcelación para este martes 17 de julio, decisión que después confirmó el Supremo en julio de 2011 al rechazar la petición de reducción de pena. n




















