
Las aceitunas de los olivos milenarios y centenarios que habitan la ciudad financiera del Grupo Santander –entre los “fósiles” vivientes más viejos del país– se recolectan una a una para no dañar el árbol y llegan a la almazara para producir aceite de calidad. Ubicada en Boadilla del Monte (Madrid), la ciudad ocupa 240 hectáreas, pero solo está edificado el 30 % del terreno que, además, alberga un millón de arbustos y 21.000 árboles. Entre los olivos más viejos se encuentran “Forcis”, plantado en el año 702 después de Cristo y con un peso de 14 toneladas, y “Gerión”, que ha cumplido 1.620 años. FOTO: efe











