Italia busca una salida política antes de enfrentarse a unas nuevas elecciones

el líder del centroizquierda, pier luigi bersani efe/michael kappeler
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Italia busca una salida a la delicada situación que se dibuja tras las elecciones generales, con un Senado sin mayorías claras que aboca al país a la ingobernabilidad y que ya ha despertado los temores de los mercados financieros ante la posibilidad de que no cumpla con sus compromisos europeos.

Los principales líderes políticos italianos hicieron ayer sus valoraciones sobre los resultados de las urnas, aunque ninguno de ellos logró dar una indicación clara del camino que se va a seguir, mientras la presión sobre Italia se volvía a sentir con un repunte de la prima de riesgo y el desplome de la Bolsa de Milán.

Los mercados temen que no pueda cumplir con sus compromisos europeos

En medio de los interrogantes suscitados por el voto, los medios de comunicación y los analistas perfilaron diferentes escenarios posibles, que van desde la formación de un Gobierno de coalición, a la convocatoria de nuevas elecciones, posiblemente tras una reforma del sistema electoral que permita evitar que se repitan situaciones como la actual.

 

mayorías

Y es que mientras la coalición de centroizquierda de Pier Luigi Bersani, la más votada, ha obtenido la mayoría absoluta en la Cámara gracias al sistema de premios al primer partido, en el Senado, donde esas bonificaciones se reparten región por región, ha quedado con una mayoría relativa con un margen muy ajustado sobre la segunda fuerza, el centroderecha de Berlusconi.

Por detrás, en ambas Cámaras, quedó el Movimiento 5 Estrellas, del cómico Beppe Grillo, adalid de la antipolítica en Italia, que se ha situándo como tercera fuerza parlamentaria, mientras el tecnócrata Mario Monti encajó un duro revés quedando cuarto con unos números irrelevantes para alianzas estratégicas.

Con este panorama, Italia se encamina quizá hacia el peor escenario económico que podía salir de las elecciones, el de un Gobierno sin mayoría clara en el Senado que tendrá que hacer frente a la crisis e hipotecar sus reformas a las condiciones de los distintos partidos.

El bloqueo del Senado, que hace muy difícil la formación de un Gobierno y contra el que hay quien ya pide nuevas elecciones, no hará sino prolongar la particular situación que vivía el Ejecutivo saliente de Mario Monti, que, aunque contó con el apoyo internacional a sus reformas, vio una y otra vez cómo quedaban sustancialmente cambiadas por los grupos del Parlamento, contrarios a ellas.

De hecho, la hipoteca parlamentaria que pesaba sobre el Gobierno tecnócrata, llegado al poder en noviembre de 2011 para poner orden en las cuentas públicas, propició la dimisión de Monti y el adelanto electoral, una vez que el partido del ex primer ministro Silvio Berlusconi le retiró su apoyo.

 

Italia busca una salida política antes de enfrentarse a unas nuevas elecciones