
En la gran mayoría de los casos, vestidos escrupulosamente de negro, como cada viernes desde que comenzaron los recortes en la administración pública. Así salieron a la calle ayer centenares de funcionarios en la ciudad y su área de influencia. Entre las 11 y las 12.30 horas los trabajadores públicos se echaron a las calles en administraciones clave como la Delegación de Hacienda, en la calle Comandante Fontanes; en el centro de salud de Acea de Ama, o en los Ayuntamientos de Oleiros y Culleredo, entre otros.
La marea de negra de funcionarios de la Agencia Tributaria comenzó a concentrarse ante las puertas de la Delegación al filo de las 12 de la mañana. Cerca de 200 trabajadores públicos corearon consignas en contra de las medidas anunciadas el pasado jueves por el Gobierno Central al grito de “los próximos parados que sean diputados”. Minutos después procedieron a cortar el tráfico en la salida del túnel de Juana de Vega, lo que provocó enfrentamientos con algunos conductores afectados por estas actuaciones.
Ya por la tarde, un acto organizado y otro espontáneo. El primero, con Xosé Manuel Carril y Guillerme Vázquez rodeados de simpatizantes del BNG y calificando las políticas de Rajoy de “sadismo económico”. “O PP goza e disfruta vendo como lle fan dano á cidadanía”.
Un día más, el germen del estallido social se trasladó a Sánchez Bregua. Ante la sede del PP, los manifestantes volvieron a cortar todos los carriles de la calle con el consiguiente atasco. n




















