Tensión entre los empleados y el Comité de empresa de Alu Ibérica

Manifestación de Alu Ibérica frente a la Delegación del Gobierno en A Coruña | pedro puig
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Empleados de Alu Ibérica y el Comité de Empresa de la planta coruñesa se encuentran en medio de un cruce de acusaciones y un clima de tensión. Los primeros  afirman que sufrieron en la tarde del 17 de diciembre un ataque violento por parte del Comité, mientras que los representantes sindicales aseguran que fueron ellos los agredidos y que los “retuvieron” en las instalaciones de la empresa.

La tensión se desató después de la manifestación que este jueves protagonizó parte de la plantilla, convocada por el comité y sus sindicatos como cada semana desde el verano. 

Entonces, el comité denunció, a través de un comunicado, que  un grupo de empleados estaba “siendo retenido” en la fábrica. El presidente del comité coruñés, Juan Carlos López Corbacho, atribuyó la incidencia a la petición de información por el despido “disciplinario” de una trabajadora y apuntó que habían llamado a la policía. 

Sin embargo, tras la versión del comité llegó la de la propia empresa, que señaló que los incidentes comenzaron cuando se iba a informar del despido disciplinario a dos trabajadores. La dirección asegura que en los últimos meses habían recibido información sobre “coacciones y amenazas” por parte de miembros del comité contra “dos personas”, unos hechos en los que se basó para decidir su “despido fulminante”. 
Según la empresa, mientras aguardaban en una sala a ser recibidos por el director de Recursos Humanos, uno de los dos trabajadores que iba a ser despedido salió para avisar al comité, que entró en el edificio para a continuación, algunos de ellos, aseguran fuentes de Alu Ibérica, con el rostro cubierto.

Allí, según la versión de la empresa Francisco de Francisco, director de Recursos Humanos, “fue lanzado al suelo y golpeado en repetidas ocasiones”, mientras que otros empleados “fueron empujados con violencia y les fueron arrancados sus teléfonos móviles para evitar que pudieran comunicarse con el exterior”.

Hasta las instalaciones, aseguran, se desplazaron la Policía Local y la Nacional y también acudieron tres ambulancias, cuyo personal atendió a un total de cinco empleados que, según señala Alu Ibérica, padecían diferentes cuadros médicos: contusiones, ataques de ansiedad y hasta un principio de infarto.

Tensión entre los empleados y el Comité de empresa de Alu Ibérica