Semana negra en el área con cuatro muertos en accidentes de circulación

Estado en el que quedó el vehículo Mercedes tras colisionar en la A-6 a la altura de Coirós | guardia civil

Días trágicos en el área metropolitana de A Coruña, con cuatro muertos y decenas de heridos a causa de accidentes de circulación esta semana. El último de ellos el sábado, cuando un hombre perdió la vida tras circular cuatro kilómetros en sentido contrario por la A-6.


El fallecido era el único ocupante de su vehículo y chocó contra otro turismo a su paso por Coirós, provocando daños a los pasajeros de un Opel Astra, entre ellos, unos mellizos de cuatro años. El golpe se produjo al pasar el desvío de Oza-Cesuras y la Guardia Civil indicó que el investigado, que conducía un Mercedes, había chocado previamente contra otro y se “ausentó del lugar”, aunque niegan que estuviese “huyendo de una patrulla que lo perseguía”.


El Opel, que iba en la dirección correcta por la autovía, lo conducía una mujer y llevaba a su marido de copiloto y a sus dos hijos menores en los asientos traseros, todos ellos con sistemas de retención de seguridad. Fueron trasladados al centro hospitalario de referencia con heridas, especialmente graves en el padre de los pequeños, que tuvo que ser liberado por los Bomberos de Betanzos porque estaba atrapado.

Colisiones múltiples
El pasado lunes un hombre falleció en un accidente múltiple ocurrido en la autovía AG-55 a la altura de Arteixo, tras ser atropellado al bajar de su vehículo para auxiliar a los heridos, mientras que el martes un motorista perdió la vida en San Cidre (Bergondo) tras salirse de la vía y colisionar contra un poste en la carretera. Ya el miércoles, un chico de 26 años falleció en Miño en un siniestro con dos vehículos implicados, lo que suma cuatro fallecidos en siete días en el área coruñesa.


El jefe de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil en Galicia, Francisco Javier Molano, indicó ayer que “todavía existe un problema en las carreteras” y se comprometió a “hacer más”. “Necesitamos trabajar más, tenemos un problema todavía en la carretera, lo que hacemos probablemente no es suficiente para acabar con esta siniestralidad grave y mortal y eso nos preocupa, así que nos obligamos a hacer más”, dijo Molano, quien destaca la presencia de alcohol en la mayoría de accidentes –“se ha incrementado de un 20 a un 30%”, asegura– y justifica los controles de sustancias por parte de la Guardia Civil.

Molano indicó que en 2018 los siniestros crecieron entre mayo y septiembre y afirma que en lo que va de 2019 ha habido “bastantes” sucesos con peatones y motocicletas implicados, por lo que continuarán trabajando. El teniente coronel pide la colaboración y sensatez de los conductores que circulan por las vías gallegas.

Semana negra en el área con cuatro muertos en accidentes de circulación

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