Después del descanso, Óscar García planificó una exigente sesión

El grupo de jugadores del Celta, ayer, durante el entrenamiento en las instalaciones de A Madroa | rcc
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La plantilla del Celta de Vigo inició la fase 4 del protocolo de LaLiga con su primer entrenamiento colectivo desde hace casi tres meses en las instalaciones de A Madroa. 

Los jugadores no se ejercitaban en un solo grupo desde el pasado 13 de marzo, cuando se paralizó la actividad. 

Desde entonces, y una vez finalizado el confinamiento por el Estado de Alarma, los futbolistas del Celta han hecho entrenamientos individuales primero, luego de diez y por último de 14 jugadores, siguiendo las recomendaciones sanitarias. 

Tras conceder dos días de descanso, el técnico Óscar García programó una exigente sesión, centrada en el aspecto físico en la primera parte y en lo futbolístico en la recta final. 

Los jugadores arrancaron el entrenamiento con el preparador físico Álex Andújar, que hizo hincapié en el trabajo de fuerza utilizando pesas y balones medicinales; después los jugadores se pusieron a las órdenes de Óscar García, que incidió en el trabajo técnico-táctico.

Después del descanso, Óscar García planificó una exigente sesión