Miles de personas reclaman en Israel el fin de la cultura del “odio asesino”

ATS01. Jalazoun (---), 01/08/2015.- Palestinians carry the body of Laith al-Khaldi, 18, during his funeral in the Jalazoun refugee camp, West Bank, 01 August 2015. Al-Khaldi was shot by Israeli soldiers during clashes that broke out following an arson att
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Miles de personas se concentraron ayer en distintas partes de Israel en manifestaciones para mostrar su rechazo a la violencia y exigir al Gobierno que cese la instigación extremista, tras dos días de ataques contra la comunidad gay y contra la familia palestina Darawsha que han conmocionado al país.
“El odio asesino”, era el eslogan de la mayor concentración, convocada por la ONG pacifista Paz Ahora (Shalom Ajshav), en la que participaron más de tres mil personas en la plaza Rabín de Tel Aviv, donde se leyeron pancartas con mensajes como “La incitación de la derecha asesina”, “Este es el precio del terrorismo” o “Cuando no hay paz, viene la guerra”.
Los asistentes guardaron un minuto de silencio para recordar al bebé Alí Darawsha, muerto el viernes al incendiar supuestos extremistas judíos su vivienda en un ataque en el que sus padres y hermano de cuatro años resultaron heridos de gravedad.
El jefe de la oposición israelí y líder laborista, Isaac Herzog, calificó los hechos de “pogromo judío” y aseguró: “Lloramos por el bebé y lloramos por la familia y rezamos al dios que todos compartimos. El terrorismo es terrorismo y punto. Los terroristas son terroristas y punto. Tiendo la mano al pueblo palestino y a sus dirigentes, y les pido que hagamos la paz”.
En unas palabras dirigidas a los sectores más extremistas, Herzog señaló: “No nos callaremos: os enviaremos a la cárcel. Desde hace años venimos escuchando este tipo de reacciones. No os permitiremos arruinar el estado”, y llamó a la extrema derecha del país a “hacer un examen de conciencia profundo”, antes de hacer un repaso a varios sucesos de odio e instigación.
“Si yo estuviera en la posición del primer ministro le diría al shabak (servicio de inteligencia interno) y los organismos de seguridad que luchen contra el terrorismo judío como lo hacen con el islamista”, remachó, antes de pedir la detención de los autores del ataque. 
Al finalizar este acto, los asistentes se unieron a otra en el parque Meir en protesta por los ataques contra el apuñalamiento a seis personas en la marcha del orgullo gay en Jerusalén el jueves y para conmemorar seis años del ataque contra el centro juvenil de la comunidad gay de Tel Aviv en el que murieron dos jóvenes y al menos una quincena resultaron heridos.
También se celebraron concentraciones en el centro de Haifa, con el eslogan “Contra los crímenes de la ocupación”, y en Jerusalén, en la plaza Sión, en la que miles de personas pidieron el fin de una cultura de tolerancia del odio e instigación a la que responsabilizan de los últimos ataques homófobos y contra palestinos. 
Mientras, el joven palestino Laith Al Jaldi, de 17 años, falleció la noche del viernes por las heridas sufridas por fuego del Ejército israelí cerca de Birzeit, a las afueras de Ramala, en los disturbios que siguieron al asesinato del bebé.
Por otro lado, dos policías israelíes resultaron heridos en varios enfrentamientos con manifestantes palestinos durante la noche del viernes.
En el campo de refugiados de Shuafat, en el territorio ocupado de Jerusalén Este, decenas de palestinos lanzaron piedras y cócteles molotov contra agentes de la Policía y la Guarda Fronteriza, que utilizaron medios de dispersión de masas.
Dos policías resultaron heridos por el impacto de piedras.
También en el barrio musulmán de la Ciudad Vieja jóvenes lanzaron piedras y fuegos artificiales a agentes de la Policía.
Además, un desconocido lanzó un cóctel molotov contra una vivienda judía ubicada en la zona de Jabal Mukaber, que incendió parte del jardín, así como contra otra casa de colonos judíos situada en el barrio palestino de Beit Hanina.

Miles de personas reclaman en Israel el fin de la cultura del “odio asesino”