Los juzgados desestiman las apelaciones de los expropiados del Ofimático

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El puñado de vecinos que aún resisten en los terrenos donde un día se levantarán los terrenos del Ofimático han perdido las apelaciones con las que trataban de impedir que se hiciera efectiva la orden de desalojo solicitada hace meses por el Ayuntamiento. Ayer recibían las dos últimas sentencias desfavorables. “Ahora pueden echarnos en cualquier momento. Supongo que esperarán al año que viene”, se lamentó uno de los afectados que, como él mismo recalca, tendrá que abonar 300 euros por las costas del juicio.
No es la primera vez que la  Concejalía de Urbanismo solicita una orden para el desalojo de los vecinos que aún permanecen en los terrenos. Ya lo hizo en una ocasión y el plazo para ejecutarla pasó. Estas nuevas solicitudes de autorización judicial datan de septiembre, y fueron recibidas con consternación por los afectados. El Ayuntamiento insiste que los vecinos del Ofimático están incurriendo en un delito al permanecer en sus casas y éstos alegan que no tienen a dónde ir.
El problema es que, sobre el papel estas personas, que no llegan a diez, son promotores, puesto que fueron expropiados y compensados con terrenos cerca y una indemnización. Pero el dinero de la indemnización se fue en pagar los costes de la urbanización y, cuando llegue el momento, ellos se encontrarán con un terreno vacío y sin medios para construir en él su hogar.
Por eso realizaron numerosas protestas en Alfonso Molina y  trataron de llegar a un acuerdo con el Ayuntamiento, por el que éste les entregaría unas casas nuevas a cambio de que le cedieran sus derechos en el Ofimático. El dictamen del juzgado reconoce que este trato existe, pero que no se determinó que mientras no se llevara a cabo se paralizarían los procesos judiciales. La mayor parte de los afectados son gente mayor, jubilados con escasos medios económicos, que ahora se ven abocados a perder sus casas sin una compensación que consideran adecuada. “Ahora solo nos queda esperar a que vengan echarnos de nuestras casas”,  protestan.

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