La forense de Pontedeume cree que el joven habría necesitado “muchos medios” para salvarse

13 julio 2011 página 31 / 12 abril 2012 página 30 / 05 abril 2014 página 9 Pontedeume.- El adolescente apuñalado en Pontedeume llevaba las llaves de la casa en la que entró
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Tercera sesión del juicio por el acuchillamiento de Pontedeume. La médico forense que asistió al levantamiento del cadáver y realizó la autopsia declaró que, en caso de haber avisado a Emergencias tras el suceso, hubiera necesitado “muchos medios y rapidez” para salvar la vida de Fernando Sánchez Grandal.
Este martes, antes de que todas las partes elevasen sus conclusiones a definitivas, pasaron por la sala los diferentes peritos, desde el facultativo que atendió al procesado, hasta los que intervinieron en la autopsia, uno de los cuales también levantó el cadáver a las 05.20 de aquella madrugada del 10 de julio de 2011.
El médico que asistió en su momento al acusado, que entonces tenía 66 años, declaró que lo encontró “muy afectado por lo sucedido, casi llorando”, y que vio dos hematomas “en el brazo derecho, compatibles por una fricción con una pared o una puerta”, aunque no apreció “marcas en el cuello” del hombre.
La clave llegó a continuación, cuando las dos médicos que participaron en la autopsia del joven, en especial la que levantó el cadáver, expusieron su versión de los hechos y detallaron que había siete heridas, dos defensivas en la mano izquierda “compatibles con haber agarrado el arma y cortarse con el filo”, que se curarían con puntos de sutura, y otras cuatro más: en la región mamaria derecha, una lesión punzante superficial en el costado derecho; otra de tipo erosivo en la zona lumbar externa derecha, de seis centímetros, y un daño punzante en la cadera derecha de Fernando.
Ninguna de ellas podía causar la muerte hasta que llegó la séptima, en la región mamaria izquierda, de 3,5 centímetros. La médico señaló que “no se necesita mucha fuerza” para provocar una herida así, que causó una hemorragia que derivó en la muerte, aunque existen “datos que hacen pensar que esta persona sobrevivió” a la cuchillada inicial porque se observa un “mecanismo de compensación” con más trabajo en el pulmón derecho, lo que deja abierta la puerta a que el joven fallecido huyese de la casa de Pontedeume.
Preguntada por si podía haberse salvado, la forense que levantó el cadáver dijo que “necesitaría muchos medios y rápidamente” para poder continuar con vida tras una lesión en la que existe la “posibilidad” de que “sea accidental”.
Otro médico acudió antes al lugar donde estaba la víctima, que “ya era cadáver”, y después fue a comunicar la noticia al matrimonio procesado al que suministró unos tranquilizantes al observar su estado. “Se puso muy nervioso, le dio como un ataque de ansiedad y decía algo así como ‘Dios mío, ¿qué he hecho?”, declaró sobre la reacción del marido.
Además, el jurado pudo ver ayer un vídeo de la reconstrucción de los hechos en el que los procesados, junto a personas del juzgado y de la Guardia Civil, relataban en su casa cómo sucedió todo aquella noche de julio de 2011. Hoy se celebrará la sesión final, antes de que el jurado emita su veredicto.

La forense de Pontedeume cree que el joven habría necesitado “muchos medios” para salvarse