La familia de Isabel Fuentes no tiene dudas de que su marido la asesinó

Aniceto Rodríguez sigue el juicio desde el banquillo de los acusados | brais lorenzo (efe)
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La abogada de la familia de la mujer asesinada en el Complejo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) el 8 de mayo de 2015, Isabel Fuentes (66 años), presuntamente a manos de su marido, Aniceto Rodríguez cuando se estaba recuperando de una agresión anterior en su casa, aseguró ayer que no le cabe “ninguna duda” de que el arma hallada en la habitación, donde apareció muerta la mujer, es la que se utilizó en el crimen y que Aniceto Rodríguez es el autor de la muerte de su esposa.


“Es el arma con la que se agrede a Isabel Fuentes en la segunda ocasión, hay unas pruebas de ADN que se practicarán en los próximos días respecto de la sangre del cuchillo”, aseveró la letrada que ejerce la acusación particular, Beatriz Seijo, a la salida del edificio judicial, ante las dudas suscitadas durante el segundo día de juicio.

Incógnitas
La segunda jornada –de las cuatro que reservó la Audiencia Provincial para este caso–, que se ha centrado en el episodio del 8 de mayo, cuando la mujer murió mientras estaba recuperándose de un fuerte traumatismo craneoencefálico, arrojó ayer numerosas incógnitas respecto a quién fue la persona que cogió el cuchillo hallado debajo de la cama, con el que presuntamente Aniceto Rodríguez mató a su esposa, y cómo se realizó la cadena de custodia el arma.

Cuchillo
Ninguna de las enfermeras que estaban de servicio esa noche ni los agentes policiales que actuaron ese día pudieron clarificar quién recogió el cuchillo.
En sus testimonios, la enfermera que estaba realizando el turno ese día relató que, al llegar a la habitación, sobre las 06.30 horas para cambiarle la medicación, vio “una gran mancha de sangre” en el suelo y a Isabel Fuentes encima de la cama, “con todo el estómago acuchillado” y el camisón “parcialmente levantado”, relato que fue refrendado por las otras compañeras.


Además, el acusado Aniceto Rodríguez se encontraba al lado de la cama tras autolesionarse. “No se movía pero respiraba”. En la cama, fue hallada una nota manuscrita. A preguntas de la defensa, las enfermeras no pudieron concretar quién recogió el arma, un cuchillo con una hoja de unos 25 centímetros de largo y con mango amarillo. l

La familia de Isabel Fuentes no tiene dudas de que su marido la asesinó