Argentina avanza hacia la puesta en marcha de un acuerdo con Repsol por YPF

En la imagen, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández. EFE/Archivo
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Tras casi dos años de conflicto, Argentina y Repsol avanzan hacia la aplicación del acuerdo de compensación a la petrolera española por la expropiación del 51 % de las acciones de YPF.

La Cámara de Diputados de Argentina, de mayoría oficialista, debatirá el próximo miércoles el proyecto de ratificación del acuerdo que prevé una compensación a Repsol por 5.000 millones de dólares en bonos públicos, una deuda que se terminará de saldar en 2033.

El convenio, rubricado en febrero pasado por el Gobierno de Cristina Fernández y la petrolera española, ya fue ratificado por el Consejo de Administración de Repsol y por el Senado argentino.

Una vez que reciba el visto bueno en la Cámara de Diputados, entrará así en vigor, con la emisión del menú de bonos públicos que se entregarán a Repsol.

El acuerdo supondrá para Argentina la emisión de deuda pública por valor de hasta 6.000 millones de dólares, que incluirán 5.000 millones de dólares en títulos a valor nominal que se entregarán a Repsol más otros 1.000 millones de dólares para cubrir la suma acordada en caso de que los títulos coticen en el mercado por debajo de su valor nominal.

El Gobierno argentino argumenta que la compensación será justa y conveniente para el país y permitirá que YPF, libre de litigios con Repsol, consiga mayores inversiones para su ambicioso plan de exploración y explotación, con desembolsos por 7.000 millones de dólares anuales proyectados para el período 2013-2017.

Tras la firma del acuerdo entre Argentina y Repsol, YPF concretó dos importantes pasos con el objetivo de conseguir recursos.

El primero, una colocación de obligaciones negociables a inicios de este mes entre inversores institucionales internacionales por 1.000 millones de dólares, con un rendimiento del 8,75 % anual, con ofertas de compra cinco veces mayores al monto a subastar.

El segundo paso, hace pocos días, fue la decisión de la estadounidense Chevron de continuar la sociedad con YPF para explotar hidrocarburos no convencionales en la gigantesca formación de Vaca Muerta, en el suroeste de Argentina.

Ya concluida la fase piloto del proyecto, ahora ambas empresas van por el desarrollo masivo de un área de 395 kilómetros cuadrados, que requerirá inversiones totales por 16.000 millones de dólares, de los cuales 1.600 millones serán desembolsados este año.

El acuerdo, aunque aún no ha entrado en vigor, también ha beneficiado ya a Repsol con una mejora en su calificación crediticia por parte de la agencia Fitch, que el pasado lunes la elevó de estable a positiva.

También la agencia Moody's destacó en un informe reciente que Repsol, a partir de los bonos que recibirá en compensación, tendrá una fuente adicional de liquidez que podría permitirle fortalecer y mejorar su diversificación geográfica y tecnológica.

YPF está bajo control del Estado argentino desde mayo de 2012, cuando el Parlamento aprobó la expropiación del 51 % de las acciones de la petrolera a la española Repsol, que mantiene una participación del 12 % en la mayor productora de hidrocarburos del país suramericano.

La petrolera argentina registró el año pasado un beneficio neto de 5.681 millones de pesos (710,1 millones de dólares), con un alza interanual 45,6 %.

Según datos de la compañía, su producción de petróleo registró el año pasado un crecimiento del 3,4 %, mientras que la de gas natural subió un 2,2 %, poniendo fin a casi una década de declive en la producción.

La empresa ha convocado una asamblea general de accionistas para el próximo día 30 de abril, cuando se abordarán, entre otros asuntos, el destino de las ganancias acumuladas a 2013, la constitución de reservas y la distribución de dividendos.

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