Una antológica de Sucasas enseñará la parte menos conocida del pintor lalinés

Belas Artes aportará varias obras de sus fondos
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Por el quinto aniversario de su muerte, el legado de Alfonso Sucasas entrará mañana en el museo de Belas Artes en formato dibujo y acompañado de coetáneos. Situado en el mapa de los artistas del siglo XX, la exposición antológica que prepara el espacio va más allá y supone una revisión de su trabajo con textos explicativos, apuntes, cartas y dedicatorias amigas que ayudarán a completar su croquis creativo.
Y es que la pintura del lalinés irá de la mano de la reflexión, de entrevistas donde está él y de opiniones de otros sobre lo que hizo sobre el lienzo y que su mujer concentró en una frase: “Él decía que los cuadros están ahí para que hablen”.
Y los cuadros hablarán de su carácter y su ternura, de su corazón inmenso, señaló María Espinosa, y de alguien que amó la vida que rima necesariamente con libertad. Así es que lo que inaugura a las 20.00 horas el centro de Zalaeta abre nuevas interpretaciones, encerradas entre 1957 y 2010, para ir a las inquietudes del artista y el interés. Dice el comisario Miguel Fernández-Cid que Sucasas se movió entre un academicismo llevado a su terreno y un primitivismo expresionista, donde las figuras deformadas se construyen sobre sugestivos grafismos para recrear un mundo onírico y monstruoso, entre la religión y el paganismo.

Con esta muestra, Belas Artes se convierte en un lugar de investigación y receptáculo de patrimonio. No solo por la calidad de las obras, también porque sacará a la luz piezas inéditas, que forman parte de colecciones particulares y son prácticamente desconocidas para el gran público. Por lo tanto, se presenta como una oportunidad para descubrirlas y admirarlas, para ahondar en la figura y también en la vida. Serán 64 entre pinturas y dibujos, algunas de gran formato como “Los generales de Marcos” o el tríptico de los peces y “Las ofrecidas de A Lanzada”. Aún así, la mayoría son pequeñas y siete son óleos sobre tabla. El contenido expositivo termina con 20 de papel y cartón.
Desde el punto de vista del montaje, el discurso se articula de forma cronológica, haciendo hincapié en enseñar la evolución de alguno de sus temas más característicos. Serán donaciones de particulares, pero también de colecciones públicas como Afundación, la Universidad de Santiago de Compostela, el Museo Provincial de Lugo o los propios fondos de Belas Artes, dando una nueva perspectiva con un apartado de sus dibujos, una faceta menos conocida y que dominaba. Sus creaciones se cruzarán con las de coetáneos en un museo que lo recordará hasta febrero: “Creo que sigue vivo como pintor y como persona”, dijo la viuda.

Una antológica de Sucasas enseñará la parte menos conocida del pintor lalinés