Policía Nacional y Local realizan redadas conjuntas en busca de infracciones de las restricciones

Agentes de la Nacional y Local, en el dispositivo conjunto que recorrió La Marina | patricia g. fraga
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Con la llegada del primer fin de semana tras las últimas restricciones, las autoridades han puesto en marcha un dispositivo conjunto de la Policía Nacional y Local para garantizar que las medidas se cumplan. Sin embargo, a pesar de ser un fin de semana de agosto gris, en los que la playa no podía competir con las cafeterías y bares, estos estaban medio vacíos. “La gente ha cogido miedo. Ya era hora”, comenta un policía municipal. 

Pero no está tan claro que el miedo domine a los hosteleros, que el viernes protagonizaron una protesta en María Pita contra las fuertes limitaciones que les llevan de camino al cierre. Que la pandemia haya resurgido en agosto, el mes con más actividad, puede ser el último clavo en el ataúd de muchos pequeños negocios. Pero eso no quiere decir que no hayan recibido quejas de los vecinos, llamadas en las que se alertaba de locales en donde presuntamente no se cumplía las restricciones de aforo o el cierre anticipado. Pese a tantos avisos, los agentes no pudieron constatar ningún incumplimiento: todos los locales estaban cerrados cuando acudieron a hacer una inspección.  Sobre todo, las quejas se centran en barrios periféricos donde existen dos o tres locales que son los de los que más quejas han recibido llamadas de los vecinos. 

“A la caza” 
Mientras tanto, los agentes continúan imponiendo sanciones a todos los que ven por la calle sin la preceptiva mascarilla. Ellos mismos admiten que cada vez son más los que adoptan esta medida preventiva. “Estuvimos a la caza, pero tampoco era fácil”; admite un agente. Desde el jueves pasado han estado haciendo un esfuerzo extra, sobre todo por el centro de la ciudad. El primer día consiguieron multar a cerca de cincuenta personas, casi veinte de ellas por fumar en público. El viernes consiguieron alcanzar un número parecido, unas 20 por la mañana y otras tantas por la tarde por no llevar mascarilla, sin contar un  puñado por fumar.

“Antes no lo hacíamos así”, admite un agente. Su labor consistía sobre todo en advertir al público de que debía llevar la mascarilla, pero no llegaban a sacar la liberta de sanciones a menos que el interpelado se mostrara poco colaborador o directamente insultante, lo que se reflejaba  en el bajo número de sanciones. 

Los fines de semana, la Policía Local cuenta con menos personal, sobre todo en agosto, cuando una gran parte de la plantilla se encuentra de vacaciones. Por eso unen fuerzas con la Nacional, pero esta se encuentra aún más escasa de efectivos. Así que ayer tres coches patrulla, dos de la Local y uno de la Nacional recorrieron el centro, sobre todo La Marina, tratando de sorprender a los infractores. 

Sin botellones
Mientras tanto, en horario nocturno, en la noche del viernes al sábado, como la del jueves al viernes, tampoco se registraron botellones o reuniones informales de otro tipo en la calle

De continuar así, será el segundo fin de semana sin un botellón de ningún tipo en la calle que se vive en A Coruña desde que el mes pasado la Xunta prohibiera esta actividad.

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