Un acusado de agresión sexual a una joven ebria alega que las relaciones fueron consentidas

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El Ideal Gallego-2011-05-13-008-e53da387

  m. pérez  > a coruña

  Se declara inocente. El hombre imputado por una supuesta agresión sexual ocurrida hace cuatro años en Ponteceso asegura que él no forzó a la denunciante. Que sí mantuvieron relaciones sexuales completas, pero que fueron “consentidas”. La Fiscalía insiste en pedir para él 14 años de cárcel.
Aquella noche del 16 de septiembre, ambos reconocieron haber estado de copas en varios pubs de Ponteceso. Al final de la noche, se fueron a casa del imputado. Ella, que ayer declaró oculta tras una puerta –se negó a ver al procesado–, asegura que estaba demasiado “borracha” para oponer la suficiente resistencia a su ataque sexual.
En principio aseguró que no recordaba nada después de las tres de la mañana y hasta que a las 7.30 despertó en la cama del encausado –lejos del centro de la localidad bergantiñana– . Había tomado “cuatro cervezas y algunos chupitos” y se le había ido la cabeza. Explicó que fue entonces, en mitad de la noche, cuando conoció al presunto agresor y aunque ya estaba ebria, pidió “alguna copa más”. Relató cómo después, el hombre que estaba sentado en el banquillo le tocó “la parte de la vagina” mientras le hablaba: “Qué bonito...”. Tras intentar quitárselo de encima, dice, éste la forzó y eyaculó dentro de ella.

“Que marche” > Ya por la mañana, asegura que el hijo de la víctima llamó a la puerta del dormitorio y le dijo “deixa que marche”. Poco después, el imputado la llevó a Ponteceso –al centro–  ya que ella al salir de su casa se dio cuenta de que “estaba en medio del monte”. Entre lágrimas, relató a sus amigas como la habían forzado y les mostró varios hematomas que, según las testigos, eran “evidentes”.
Después compareció la forense que la atendió 24 horas después, cuando se decidió a acudir al Hospital. Apuntó que las marcas que presentaba en los brazos eran “recientes”, demasiado como para haberse producido la noche que ella asegura que fue agredida sexualmente. Sin embargo, la acusación intentó probar que el informe no se había realizado en las condiciones adecuadas.


 

Un acusado de agresión sexual a una joven ebria alega que las relaciones fueron consentidas