Un hombre atraca una peluquería del Agra a punta de pistola y se lleva mil euros

El dinero robado estaba en un cajón entre otros objetos personales del dueño del local susy suárez
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Fue a las tres y media de la tarde cuando un joven cubierto por un casco de motorista entró en la peluquería para caballeros Paradela, que Abelardo Arias regenta en la calle de Manuel Deschamps, en el Agra del Orzán. Le encañonó con un arma y se hizo con mil euros en metálico, además de joyas e incluso un par de maquinillas eléctricas antes de marcharse. Horas más tarde, a la víctima, ilesa pero aún conmocionada por todo lo ocurrido, le temblaba un poco la voz al contar como había sucedido todo: “Púxose como tolo e me dixo que me ía matar senón lle daba os cartos”.

Un hombre oculto tras un casco de motorista robó mil euros en metálico

El peluquero acababa de atender a un cliente en ese momento cuando entró en su local el delincuente. Sin sacarse el casco, preguntó a Arias por el piso en alquiler que estaba anunciado en un papel pegado a su escaparate, una vivienda que se encontraba al otro lado de la calle. El peluquero le estaba facilitando todos los datos que quería saber cuando el motorista le espetó “esto es un atraco”. Por un momento, la víctima pensó que se trataba de una broma, pero las dudas se le despejaron rápidamente cuando el joven sacó del bolsillo una pequeña pistola y le apuntó con ella.

Sin dejar de encañonarle, el sujeto comenzó a abrir los cajones, pero al no encontrar nada, se empezó a comportar de modo más frenético. Fue entonces cuando comenzó a amenazar a Arias con matarle y sacó una navaja, que sostuvo con la misma mano que la pistola mientras seguía registrando el local. Sin embargo, se calmó cuando registró al peluquero y descubrió en uno de sus bolsillos un sobre con mil euros dentro.

 

joyas

También se llevó un reloj, una cadena de oro y un anillo, además de dos máquinas eléctricas. “Tiña unha bolsa e levouno todo nela”, recuerda Arias. En pocos minutos, había pasado todo y el atracador se fue tan rápido como había aparecido. “Todo o que lle vin foi a pel do brazo e era escura”. La mala fortuna es que no suele guardar dinero en la peluquería, así que el ladrón, como dice el mismo Arias “parece que viño no día xustiño”.

 

Un hombre atraca una peluquería del Agra a punta de pistola y se lleva mil euros