Las contrataciones para la campaña estival permiten que A Coruña reduzca el paro en 1.700 personas

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El balance económico no fue todo lo positivo que les hubiese gustado a empresarios de ámbitos como la hostelería, los hoteles y el comercio, entre otros negocios de servicios, pero la subida de la contratación en este sector entre los meses de julio y septiembre permitió una reducción del desempleo en A Coruña de 1.700 personas. La Encuesta de Población Activa (EPA) relativa al tercer trimestre del año mostró que, además de en los servicios, muchos parados se emplearon en la agricultura y la pesca y, partiendo de los datos del anterior trimestre, la ocupación decayó entre las mujeres y mejoró notablemente en el caso de los hombres.
La Encuesta de Población Activa del último trimestre finalizado muestra una mejoría sostenida en la ciudad, pues ya se encadenan varias estadísticas en las que el desempleo se va reduciendo. Si bien es cierto que la población activa –es decir, aquella en edad de trabajar– se redujo en 400 personas en apenas unos meses, lo cierto es que 1.700 vecinos lograron dar el salto al mercado laboral pasando a estar ocupados. 
Así, del total de 117.900 individuos con capacidad de trabajar, 103.700 lo estaban haciendo en la campaña estival. Esta dinámica, habitual en años anteriores, puede dejar una caída para cerrar el ejercicio pero por lo menos ahora se roza el 90% de ocupación entre los ciudadanos en situación de actividad. 

Las mujeres, perjudicadas
La evolución no es tan notable si la comparativa se hace del período interanual, dado que en los mismos meses de 2017 había solo 100 individuos menos ocupando un puesto de trabajo. No obstante, también hay que tener en cuenta que en ese momento las personas en activo eran muchas más y pese a ello no se consiguió empleo para la mayoría. 
La mejoría global ha sido evidente este verano pero, curiosamente, no todos los colectivos se han visto igualmente beneficiados por los contratos extra que se han hecho tanto en el sector servicios –muchos vinculados a las altas estacionales– como en la agricultura y la pesca, que sin motivo aparente subieron en 400 personas con respecto al ciclo anterior, o en la industria con otra subida importante, quizá para cubrir vacaciones de plantilla fija.

Solo por delante de Ferrol
Mientras el global en la construcción se mantuvo y perdía fuelle en relación al pasado ejercicio, los hombres conseguían más contratos y las mujeres se veían especialmente perjudicadas en un momento de mayor movimiento en distintos ámbitos. Casi mil féminas se incorporaron a las listas de desempleo, una caída que fue recuperada entre los hombres para poder clausurar trimestre con optimismo.
En términos generales, aumentaron los asalariados (precisamente por esas altas puntuales) pero dentro de este parámetro disminuyeron los relacionados con las administraciones públicas. Por ello también se notó un ascenso de 400 en las inscripciones en el régimen de autónomos, pues todavía hay quien busca soluciones a través de la creación de negocios por cuenta propia. 
Así las cosas, la tasa de ocupación registrada entre julio y septiembre fue del 54,4%, quedando por debajo únicamente Ferrol con un 48,5%. El resto de grandes ciudades cerraron por encima del 55%, si bien es cierto que predominan los descensos importantes en la visión interanual.

Las contrataciones para la campaña estival permiten que A Coruña reduzca el paro en 1.700 personas