Rojo condiciona las visitas a que firmen su aceptación de la norma de la Cámara

rojo preside la xunta de portavoces en la que participan los cuatro grupos parlamentarios efe
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La oposición en el Parlamento expresó ayer su disconformidad con la decisión de la presidenta de la Cámara, Pilar Rojo, de regular el acceso de invitados a los plenos. Rojo planteó a los grupos, en la Xunta de Portavoces, que los invitados firmen un escrito por el que admiten las normas de funcionamiento de la Cámara o sancionar a los grupos parlamentarios cuyos invitados alteren el orden, de forma que se les impediría un cupo de invitados en un tiempo.

La presidenta, según algunos de los portavoces, también decidió retomar que los grupos puedan elegir a sus invitados, ya que ella misma se había arrogado la gestión de este asunto tras la expulsión del pleno un grupo de afectados por las preferentes.

 

Diferencia de pareceres

En todo caso, la oposición consideró innecesario regular este asunto, al entender sus portavoces que exhibir una pancarta o una camiseta o proferir un grito no es un caso de gravedad.

Pedro Puy, portavoz del PPdeG, ironizó con el “interesante intercambio de opiniones” sobre el principio de representatividad o la democracia participativa y aseguró que todos “estamos de acuerdo” en mantener la dignidad de la Cámara, pero no en lo que es el concepto de dignidad.

Según subrayó, las ideas del PP “están claras” y la democracia representativa consiste en que son los diputados los representantes del pueblo, por lo que el pleno no es sitio para expresar la disconformidad ciudadana.

La presidenta quiere sancionar al grupo que lleve a un invitado alborotador

En todo caso, calificó de “interesante” que los ciudadanos se “autorresponsabilicen” a su entrada en el Parlamento.

Mientras, Abel Losada, del PSdeG, afirmó que hay “líneas rojas” que los socialistas no traspasarán, como ejercer un control político sobre el acceso de los invitados y subrayó la presencia de pancartas o camisetas son cuestiones “estéticas”. Por ello, establecer “normas muy rígidas no nos parece positivo”, afirmó.

Por su parte, el portavoz de AGE, Xosé Manuel Beiras, dijo no compartir el criterio de “alteración de orden”, e indicó que los derechos constitucionales de los ciudadanos “están por encima del Reglamento” de la Cámara.

Para Beiras, cualquier actuación que “coarte, reprima, cercene o limite a priori” derechos como asistir al pleno “nos pone en la tesitura de acatar sumisamente” esta decisión o bien “mantenernos en nuestra postura solidaria” con la ciudadanía.

Para concluir, subrayó que el incidente más grave que, a su juicio, ocurrió en el Parlamento lo protagonizó una “conocida militante del PP”, en alusión a la viguesa Karina Falagan, a la que no mencionó, que llegó a agredir físicamente a la socialista Rosa Miguélez en la cafetería, y el PP no lo puso en manos del fiscal.

El portavoz del BNG, Francisco Jorquera, sostuvo que el actual reglamento del Parlamento es suficiente y consideró que el PP hace una “lectura equivocada” de los incidentes porque no responden, dijo, a “ninguna táctica conspiratoria”, sino que son reflejo de la situación social.

Rojo condiciona las visitas a que firmen su aceptación de la norma de la Cámara