Sánchez admite que “hay margen de mejora” en el trabajo de En Marea

Antón Sánchez atiende a los medios de comunicación en Teo | aec
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El viceportavoz parlamentario de En Marea, Antón Sánchez, admitió que existe “margen de mejora” en el camino para “ser una herramienta útil y tener un discurso de ruptura, que es lo que demanda la gente”. “Siempre se puede mejorar y no es fácil”, apostilló.


El objetivo de En Marea es, explicó en una entrevista en Cadena Ser, “trabajar por reflejar en el Parlamento lo que siente la sociedad fuera”: “Una sociedad que está harta de un modelo en el que se nos dice que salimos de la crisis cuando los que causaron la crisis son los que salen fortalecidos.

Ninguneo del Parlamento
Sobre el Gobierno de Alberto Núñez Feijóo, no considera que esté siendo “un paseo” para el presidente, cuya labor está siendo, a su juicio, “muy negativa para los gallegos”. Como ejemplos, cita los Presupuestos Generales del Estado (PGE), que certifican, aseguró, que Feijóo “es un cero a la izquierda”, como también se comprueba, añadió, con el “ninguneo” del acuerdo parlamentario para el traspaso de la AP–9 y con el “incumplimiento” de los plazos de la alta velocidad.


Antón Sánchez aseguró también durante la entrevista que no cierra la puerta al debate sobre el liderazgo de En Marea en el plenario del mes de julio, aunque considera que no se trata de un mero asunto “nominal”, en referencia al liderazgo del portavoz Luís Villares.

El valor del debate
El viceportavoz parlamentario cree que el debate es un valor intrínseco de la formación, aunque matiza lo siguiente: “La gente, lo que espera de nosotros, es que nos ocupemos de los problemas y que dediquemos a eso nuestras energías, siempre tratando de que En Marea salga reforzada”.


En clave municipal, el viceportavoz parlamentario de En Marea cree que hay “un cierto desprecio” por los gobiernos de las mareas que, en su opinión, solo demuestra que el PP y otras fuerzas de las ciudades se sienten “amenazadas”: “(Se trata de) gobiernos independientes sin hipotecas ni deudas, que son libres para decidir. De ahí que desde el primer minuto practicaran un acoso y derribo del que están saliendo airosos”.


Como ejemplo de ese “desprecio”, mencionó Sánchez lo ocurrido en Santiago, en donde el alcalde, Martiño Noriega, no fue avisado por parte de la Delegación del Gobierno del desalojo de un edificio okupado.

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