El PSOE considera esencial participar en la elaboración de los presupuestos

José Manuel García y Xulio Ferreiro, durante una reunión que mantuvieron para estudiar el presupuesto de este año | patricia g. fraga
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Buena predisposición sí, pero no carta blanca. El portavoz del PSOE, José Manuel García, considera imprescindible que su formación participe en la elaboración de los presupuestos junto a la Marea para poder alcanzar un acuerdo sin los problemas del pasado, ya que no aceptarán trabajar sobre un documento cerrado.


El Partido Socialista y el Gobierno municipal parecen afrontar en mejor sintonía que en las dos ocasiones anteriores el presupuesto del año próximo, pero el camino tampoco es una alfombra de flores.
García recordó ayer que lo que su formación no va a hacer es que es que “nos pongan encima de la mesa un documento cerrado y que pretendan que lo apoyemos prácticamente a ciegas”. Esta fue precisamente la estrategia de la Marea en los años anteriores a pesar de gobernar en minoría y necesitar los apoyos y una de las razones por las que tuvo tantos problemas para sacar adelante las cuentas en el salón de plenos, llegando a vincularlas a una cuestión de confianza el año pasado, un recurso que ahora ya no tiene si las cosas vuelven a torcerse.


Sin embargo, la relación entre ambas formaciones parece pasar por un momento de tranquilidad, como demostró el acuerdo sobre los beneficios de Emalcsa (los socialistas apoyaron el reparto de dividendos a cambio de elegir el destino de un tercio de los más de tres millones en liza) y una nueva apuesta de la Marea por una propuesta en solitario podría acabar con el sosiego.

Septiembre
Para ver cómo discurre la negociación habrá que esperar hasta septiembre ya que el alcalde, Xulio Ferreiro, aseguró recientemente que durante el verano los técnicos municipales trabajarían en estructurar el presupuesto y a la vuelta del período estival sería el momento de profundizar en las conversaciones. “Nosotros pensamos que ya deberíamos estar trabajando en una arquitectura general”, repetía ayer José Manuel García, que se expresa de la misma manera que el Partido Popular y el BNG, que llevan meses solicitando que el Gobierno local comenzase ya con las de 2018. “Va tarde, llevamos diciendo desde que aprobó el presupuesto en mayo que ya tenía que estar elaborando el documento y presentárselo a la oposición, por lo menos un borrador con las líneas generales”, declaraba la portavoz popular, Rosa Gallego, a este periódico hace unos días.


La Marea no ha conseguido por ahora aprobar tener el presupuesto listo a comienzos de año ni en 2016 ni en 2017, una situación que preocupa a la oposición que se pueda volver a repetir. “El alcalde piensa que es para septiembre, esperemos que entonces se hagan las cosas bien porque luego no va a dar tiempo. Es un tema complejo, de mucha negociación y es importante que ellos sean conscientes de que este nuevo clima se tiene que mantener en el tiempo”, decía ayer García.

El caso de 2017
Aunque el Partido Socialista es la tercera fuerza de la corporación municipal con seis concejales, mientras que la Marea y el PP tienen una decena cada una, a priori se presenta como la piedra angular para que las cuentas salgan adelante o no.
De hecho, fue el único en votar favorablemente al presupuesto de este año debido a las alegaciones introducidas. Esto provocó un fuerte malestar por parte del portavoz socialista al entender que Xulio Ferreiro y su formación no habían respetado el acuerdo que habían alcanzado y el Partido Socialista fue el único que levantó la mano para apoyar el “sí”.


Fue una nueva muestra de la fragilidad de las relaciones entre el Gobierno municipal y los socialistas, que a principios de año habían mantenido una serie de reuniones, algunas maratonianas, para intentar llegar a un punto de consenso con las cuentas de la ciudad. Cuando todo parecía cerrado, el pacto se rompió abruptamente y las partes se acusaron mutuamente.
El Partido Socialista consideró que la Marea había modificado algunas de las condiciones pactadas, mientras que el Gobierno local apuntó a una rueda de prensa de José Manuel García anunciando un principio de acuerdo como un motivo más que suficiente para dar por concluidas las negociaciones al entender que todavía no se había conseguido un consenso total.
Las últimas declaraciones públicas tanto de García como de Ferreiro apuntan a un clima de mayor diálogo y entendimiento que en épocas pasadas, pero el líder socialista apuntó ayer que ambas partes tendrán que hacer “concesiones” para poder llegar a un acuerdo.

El PSOE considera esencial participar en la elaboración de los presupuestos