El Supremo confirma la pena de diez años para el hombre que prendió fuego a la casa de su exmujer

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  redacción > a coruña

  El Tribunal Supremo acaba de desestimar el recurso interpuesto por el sexagenario al que la Audiencia coruñesa condenó a finales del año pasado como responsable de un incendio en un edificio de la calle de Mauricio Farto Parra, en Monte Alto, en el que residía la que había sido su mujer con tres miembros de su familia.
La cantidad de pruebas que apuntan a él como autor del fuego intencionado que se registró en el inmueble en octubre de 2009 llevan al tribunal de la sala de lo penal a descartar que la Audiencia hubiera quebrantado el derecho a la presunción de inocencia. Entre esos indicios incriminatorios cita la sentencia el hecho de que el acusado, residente en Cáceres, admitiese haber estado en la ciudad en aquella fecha, que fuese visto en el rellano del edificio –portando sombrero y gafas de sol a las nueve y media de la noche–, que su vehículo estuviera aparcado en las inmediaciones de la vivienda, que él mismo fuera detenido momentos después en un bar cercano o que en el coche aparecieran las gafas y el sombrero.  
Se tiene en cuenta también que la mujer había denunciado al acusado por malos tratos y él había estado intentando contactar con ella para retomar la convivencia sin éxito, y el hecho de que el edificio fuese la nueva residencia de su hasta entonces esposa. A mayores, se remite el tribunal a la prueba pericial que determinó que el fuego se había originado de forma intencionada, al haberse arrojado un acelerante como gasolina sobre la puerta de entrada del domicilio de la mujer.

Peligro concreto > En el recurso de casación presentado en contra de la sentencia condenatoria, el recurrente alegaba además una indebida aplicación del artículo  351 del Código Penal, que sanciona con hasta 20 años de cárcel a aquellos que provoquen un incendio “que comporte un peligro para la vida o integridad física de las personas”.
A criterio del tribunal, dicha calificación legal resulta correcta, dado que se puso “en peligro concreto” la vida de los ocupantes de la vivienda, por cuanto el fuego alcanzó unas dimensiones considerables en la puerta de acceso, la única vía de escape. En cuanto al resto de los inquilinos, entiende que también sufrieron riesgos a causa del humo generado por la combustión.


 

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