El joven guineano que ingresó en el Chuac el martes está libre de ébola tras una primera analítica

Medical workers in protective clothing arrive at Meixoeiro Hospital, transporting, according to local authorities, a possible new Ebola patient, in Vigo, Spain, October 28, 2015. REUTERS/Miguel Vidal
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Las primeras pruebas apuntan que el joven de 24 años de Guinea Conakry, que ingresó el martes a las dos de la tarde en Urgencias del Chuac con síntomas compatibles a los del ébola, está libre del virus. El hombre, que fue trasladado en la madrugada del miércoles al hospital Meixoeiro de Vigo por ser el centro de referencia en el tratamiento de la enfermedad, permanece estable, según fuentes del Sergas, y ya no tiene fiebre. 
Sin embargo, habrá que esperar a un segundo contraste, que se enviará hoy y se confirmará mañana lo más probable para descartar definitivamente la infección. En un comunicado, la Dirección Xeral de Innovación e Xestión da Saúde Pública de la Consellería de Sanidade señaló que esta analítica se mandará como la primera al Centro Nacional de Microbiología en Majadahonda, Madrid, para obtener nuevos resultados que ratifiquen que está fuera de peligro. Mientras, permanecerá en Vigo en las mismas condiciones de aislamiento que hasta ahora. 
El posible enfermo de malaria, según fuentes sanitarias, ingresó al mediodía del martes después de presentar un cuadro febril, con vómitos y diarrea desde hacía cinco días. Al parecer, el vecino de A Coruña llegó de su país, donde estuvo cinco meses, en un avión con destino Lisboa y desde la capital portuguesa se desplazó a la ciudad en autobús para ver a su mujer y su hijo recién nacido. 
Su ingreso en el Chuac vino acompañado por cierta confusión, según afirmó la junta de personal del hospital, debido a que no se concretó su procedencia hasta dos horas más tarde. 
La presidenta del comité, María Seijo, explicó que una vez se confirmó que era de Guinea Conakry, con tres casos de ébola en la última semana– y no de Guinea-Bisau, donde el mal está erradicado, se activó el protocolo. Eran las seis y media de la tarde. Otra de las razones para hacerlo fue que el paciente no supo decir si estuvo con enfermos de ébola a lo largo de estos meses. 
Antes de ponerse en marcha el plan de aislamiento, el hombre estuvo ingresado en un box separado del resto, según fuentes consultadas, por biombos y, en todo caso, dentro de la unidad de emergencias: “Houbo certo retraso na adopción de medidas porque non hai que aillar a un enfermo porque sexa negro e teña vómitos e febre”. En ese período de tiempo, ocho profesionales estuvieron a menos de un metro del hombre, por lo que están catalogados como de alto riesgo, y otros once lo hicieron guardando una mayor distancia. 

en sus domicilios
Para estos 19 sanitarios, se determinó una estancia domiciliaria y  no acudieron ayer a trabajar a la espera del diagnóstico final: “A información da xerencia non a podo certificar porque esta xente non merece ser sometida a máis estrés do que xa teñen”. Sobre su situación, la portavoz explicó que la indicación es que continúen sin moverse de casa y que limiten los contactos sociales y con la familia para evitar la entrada de más personas en el círculo. 
En palabras de la sindicalista, los trajes para casos de ébola se utilizaron a partir de la segunda intervención y “non na primeira” en relación al momento en que se atendió al paciente en su llegada a Urgencias. 
Aunque el Sergas no se pronuncia sobre la posible causa de dolencia del guineano, fuentes sanitarias aseguran que se trata de malaria. En las horas previas a saberse la negatividad de las pruebas, el subdirector xeral de Información sobre Saúde e Epidemioloxía, Xurxo Hervada, y el jefe de servicio de Medicina Preventiva del Chuvi, Víctor del Campo, afirmaron en rueda de prensa que la opción de que fuera ébola era “muy pequeña” y que “la mayoría de casos resultan ser malaria, procesos virales o síndrome gripal o catarral”. También añadieron que la fiebre había desaparecido y que el hombre está activo colaborando con el personal sanitario. 
Por su parte, Sanidade agradeció a través del comunicado el esfuerzo a los profesionales del Chuac, del Chuvi, Sistema de Alertas Epidemiológicas de Galicia y el 061 donde viajó una enfermera y un médico, además del conductor, los tres con los trajes correctos.
En el Chuac, Seijo informó que en la reunión entre la Xerencia de Xestión Integrada da Coruña y del Servizo de Medicina Preventina, esta indicó que el africano fue atendido por los directores del hospital y del Sergas y destacó la labor del médico y la enfermera que se quedaron en el turno de noche hasta que se subieron a la ambulancia junto al paciente para trasladarlo al Meixoeiro. Por otro lado, su mujer está en su casa de A Coruña sin tener ningún síntoma sospechoso, después de que su marido llegase con fiebre desde Guinea a Lisboa el lunes pasado para terminar el viaje por carretera. 
Ya en Vigo, miembros de la  junta de personal criticaron el traslado del paciente después de los problemas “do Hospital Álvaro Cunqueiro (HAC) e o desmantelamento do Meixoeiro”. Los delegados sindicales justificaron su postura alegando que el centro no dispone de Unidad de Cuidados Intensivos y falta personal. Por este motivo, se llamó a trabajadores que ahora están ejerciendo en el HAC y a las 08.00 horas “estaba todo listo” y el cubículo aislado, aunque “non estaba preparado o material”

El joven guineano que ingresó en el Chuac el martes está libre de ébola tras una primera analítica