
El ‘nuevo’ Deportivo, que regresa a la Primera División tras jugar la pasada temporada en la categoría de plata del fútbol español, echó ayer a andar con un entrenamiento que alzó el telón de la pretemporada.
Los futbolistas que dirige el técnico José Luis Oltra pisaron el césped de la ciudad deportiva de Abegondo a las 18.25 horas.
Los canteranos Juan Domínguez y Álex Bergantiños abrieron el grupo, que fue recibido con una gran ovación y gritos de apoyo por el magnífico papel cuajado el pasado curso.
Tras el grueso de la plantilla blanquiazul, aparecieron, de forma escalonada, unos rezagados André Santos, Riki, Zé Castro y Jesús Vázquez, que también fueron recibidos entre aplausos.
Los porteros Dani Aranzubia, Germán Lux, Marc Martínez y David Gómez fueron los últimos en entrar en escena y también quienes se llevaron los mayores aplausos.
La sesión, a la que faltó el delantero Rodolfo Bodipo con permiso del club debido a su reciente paternidad, comenzó con unos minutos de carrera continua y ejercicios de calentamiento, tras los que se produjo una breve charla del técnico blanquiazul con sus jugadores.
A continuación, el estratega deportivista dividió a sus futbolistas en varios grupos para que disputaran unos rondos.
Mientras, los cuatro guardametas realizaron ejercicios específicos bajo la supervisión del entrenador de porteros, José Sambade.
Tras los rondos, los integrantes de la plantilla coruñesa estuvieron ensayando pases por parejas y, por último, cerraron la primera sesión de trabajo de la pretemporada con un partidillo que contó con la presencia de los cancerberos.
Como no podía ser de otra forma tratándose de José Luis Oltra, se trató de un entrenamiento en el que el balón fue el principal protagonista. Y es que, ya durante la pasada campaña, el preparador valenciano dejó bien claras sus directrices para sacar al equipo adelante.
A cinco minutos para las ocho de la tarde, el técnico del conjunto blanquiazul daba por finalizada la primera sesión de la nueva campaña y sus futbolistas se marchaban a las duchas despedidos por una sonora ovación. n






















