El último debate del mandato cierra con la confrontación con Sánchez y el futuro de Feijóo en primer plano

GRAF9665. SANTIAGO DE COMPOSTELA, 27/09/2019.- El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Nuñez Feijóo (d), conversa con el viceportavoz del PP, Miguel Tellado, este viernes durante el debate de estado de la autonomía. EFE/ Oscar C
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El último debate sobre el estado de la autonomía de la X Legislatura se cerró ayer con el futuro de Alberto Núñez Feijóo, que encara el último año de su tercer mandato, y la confrontación de la Xunta con el Gobierno central –que alcanza su máximo exponente en el reclamo de los 700 millones de financiación– en primer plano.

Un año más, aunque la cuenta numérica rondó las sesenta propuestas aprobadas (57 en total), la falta de consenso en asuntos clave marcó la principal cita sobre política autonómica del año, en la que los populares como grupo mayoritario replican los anuncios de Feijóo. Este año, con el trasfondo del reciente triple crimen de Valga, el foco queda sobre la falta de acuerdo en torno a la lucha contra la violencia machista.

Y es que salió adelante la propuesta del PP –una condena que rechaza las posturas negacionistas pero también censura los intentos de “patrimonialización partidista” de los avances en la lucha contra la violencia machista–, con el rechazo del grupo mixto de Luís Villares, y la abstención del PSdeG, el BNG y el Grupo Común da Esquerda.

Del PPdeG también se aprobó una resolución, la que figuraba como número uno en todo su elenco de propuestas, en la que urgen al Gobierno que lidera el socialista Pedro Sánchez a transferir a Galicia los 700 millones que reclaman por las entregas a cuenta, la devolución de una mensualidad del IVA de 2017 e incentivos por cumplir las reglas de estabilidad financiera. Pero tampoco aquí fue posible la unanimidad. El BNG y el grupo mixto votaron junto al PP, pero el Común da Esquerda y el PSdeG se abstuvieron.

Autonómicas a la vista

En un clima preelectoral que determina la nueva convocatoria de las elecciones generales del próximo 10 de noviembre, los distintos grupos dejaron adivinar cuáles serán sus principales argumentos y caballos de batalla en una precampaña que se augura larga. Así, todos los grupos de la oposición trataron de evidenciar que el proyecto de Feijóo está “agotado”. “Su tiempo político se acabó”, proclamó el líder del PSdeG, Gonzalo Caballero, en su estreno en un debate de política general, en el que Antón Sánchez (Común da Esquerda) y Ana Pontón (BNG) recurrieron a sus críticas habituales al de Os Peares pero, si cabe con más intensidad. En el polo opuesto, Feijóo agradeció el tono de Luís Villares (grupo mixto), con el que después cerró una decena de acuerdos.

Además de la confrontación con el Gobierno central, los populares llevaron sus críticas al bipartito que dejó San Caetano hace diez años. “Un cuatripartito sería terrorífico”, fue el argumento. Y con las autonómicas a la vista, el foco mediático volvió, una vez más, al futuro de Feijóo, quien reafirmó que su compromiso con Galicia está “más vigente que nunca” y trasladó que los gallegos pueden “contar con él”.

Votaciones

Las votaciones de las propuestas presentadas para el debate sobre el estado de la autonomía permitieron ver acuerdos entre los populares y los socialistas gallegos en cuestiones como la crisis social en Venezuela.

Los grupos tampoco lograron pactar una condena unánime a la violencia machista. Así, en el marco de un debate en el que todos los portavoces pidieron al presidente de la Xunta que se posicionase en contra de los pactos con Vox por la posición de esta formación en materia de violencia machista, el PP propuso al resto de fuerzas llegar a un acuerdo para condenar los “posicionamientos negacionistas” que “pretenden desvirtuar la dura realidad de la víctimas”.

Todo ello en una jornada de votaciones en la que el PPdeG, el PSdeG y el grupo mixto respaldaron una propuesta en solidaridad con el pueblo de Venezuela, a la que los socialistas añadieron pedir el compromiso de la Xunta para el desarrollo de un programa específico para la atención a los retornados de este país. Además, los socialistas también se posicionaron a favor de la iniciativa presentada por el PP para condenar la violencia terrorista como vehículo para alcanzar cualquier objetivo político y felicitar a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado por las actuaciones que “a lo largo del presente año permitieron la desarticulación de grupos terroristas vinculados al yihadismo y al secesionismo gallego y catalán”.

Los grupos pactaron por unanimidad cuestiones como instar a la Xunta a prohibir el uso del glifosato, promover el aumento de la superficie agraria útil, demandar al Estado la conexión de los puertos con el corredor europeo de mercancías, impulsar la movilidad sostenible, renovar las infraestructuras ferroviarias, un plan contra la siniestralidad vial o temas relativos al Brexit.

De las 200 iniciativas presentadas –cada grupo formuló 40–, se mantuvieron 33 del PPdeG tal y como fueron presentadas ya que siete fueron modificadas con matices añadidos por la oposición (seis con el PSOE y una con el PSOE y el grupo mixto).

Además de estos siete consensos sobre iniciativas del PP, los populares llegaron a otros 18 con las restantes fuerzas (lo que eleva a 25 los acuerdos pactados por el PP). La mayoría de ellos con el grupo mixto, con quien los populares alcanzaron una decena de consensos.

Por su parte, populares y socialistas sellaron acuerdos para que tres iniciativas del PSdeG salgan adelante tras modificaciones en los textos. Además, otras tres iniciativas presentadas por el BNG fueron aprobadas tras aceptar los nacionalistas cambios en la formulación de propuestas sobre el sector lácteo, las infraestructuras ferroviarias y seguridad vial. Por su parte, los populares solo llegaron a dos acuerdos con el Grupo Común da Esquerda.

El último debate del mandato cierra con la confrontación con Sánchez y el futuro de Feijóo en primer plano