Un terremoto en Melilla provoca daños materiales, heridos y desalojos

Debris from the facade of a building are seen in a street of Melilla, Spain, after a major earthquake of magnitude 6.3 struck across Spain's southern coast January 25, 2016. REUTERS/Jesus Blasco de Avellaneda
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Un terremoto de magnitud 6,3 en la escala de Richter con epicentro en el mar de Alborán y que fue sentido en la madrugada de ayer en todas las provincias andaluzas y en la ciudad autónoma de Melilla.
Según el informe, que contabiliza los seísmos de magnitud igual o superior a 1,5 grados o que hayan sido sentidos por la población, las réplicas más fuertes –se contabilizaban casi medio centenar a las 17.00 horas– alcanzaron los 4,6 grados y se registraron a las 06:54 y las 07:10 cerca de Melilla y en Alhucemas (Marruecos).
El terremoto se produjo a las 05.22 (hora española) con epicentro en Alborán Sur y se sintió con mucha fuerza en Melilla, causando 26 heridos en la ciudad española del norte de África y alrededor de una decena en la ciudad marroquí de Alhucemas, donde también murió un niño de 12 años que, tras un ataque de pánico, sufrió un paro cardíaco cuando era trasladado al hospital. 
Algunos de los heridos en la ciudad marroquí se lanzaron desde las ventanas de pisos ante el temor de que el terremoto tuviera los mismos efectos devastadores que los que tuvo el del 24 de febrero de 2004, cuando un seísmo de fuerza 6,1 con epicentro en Alhucemas, provocó más de 600 muertos y cerca de un millar de heridos.
También algunas viviendas de Alhucemas notaron los efectos del temblor en forma de caída de fachadas y techos, sobre todo en las zonas rurales, donde las viviendas son más endebles.
En cuanto a las probabilidad de que se produzca un nuevo terremoto de la misma intensidad en Alhucemas, es “baja”, aunque “no se puede descartar”, ya que “no hay riesgo nulo” en sismología, según el Instituto Geológico Nacional.

más réplicas
El portavoz de la Red Sísmica Nacional, José Manuel Martínez Solares, señaló que seguirán produciéndose más réplicas en la zona de Alborán. El experto estima que estas réplicas serán cada vez de menor intensidad y cada vez más espaciadas en el tiempo.
Según explicó, este terremoto tiene relación con el que se registró el pasado jueves, 21 de enero, aunque algo más al norte. Esto se debe a que ese día “se rompió” una zona de la falla y este lunes “otra longitud de la falla”, de modo que aquel fue “premonitorio” de este y que ambos están relacionados.
De hecho, precisó que el temblor se debe a la convergencia entre la placa euroasiática y la placa africana porque “África y Europa se están acercando a razón de un milímetro al año”. Martínez Solares apuntó que no es una velocidad muy elevada, ya que, por ejemplo, Chile y el Pacífico se “juntan” diez centímetros cada año”.
En este contexto, comentó que en sismología no se puede predecir cuándo se producirá un nuevo terremoto, pero ha recordado que en la misma zona de Alhucemas se registró en 2004 un terremoto de “consecuencias superiores” con daños “grandes” y varios muertos, y en 1994 hubo un movimiento sísmico significativo en la zona.
El sismólogo precisó que estos terremotos se están produciendo en dirección norte-sur pero admitió que no se conocen los límites de la falla. En este sentido, añadió que el hecho de que un terremoto rompa una falla no quiere decir que la réplica pueda producirse en el mismo sitio, sino que se pueden disparar réplicas a mayor distancia, como sucedió ayer en Alhucemas.
En este contexto, dijo que en España el período entre grandes terremotos es “muy grande”, lo que provoca que la población se olvide y pueda no estar preparada para afrontar una situación de estas características.

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