La Feria del Libro Antiguo siempre depara sorpresas agradables

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Es un clásico del verano que nunca cansa porque entre el ejército de tomos, siempre hay algún título olvidado que hace temblar a la cartera o simplemente un volumen atractivo sobre un tema de interés, una guía de viaje acerca de un destino apetecible o un cuento infantil que provoque una sonrisa entre los niños. Lo cierto es que pocos se van de la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión sin picar porque a las joyas de segunda mano hay que sumarle el precio de ganga, que duplica el efecto. Así es que entre las novelas de bolsillo y de segunda mano, los libreros especialistas ofrecen al hocico más exigente tratados antiguos de barnices, libros bélicos de Blasco Ibáñez o las cartas que Otero Pedrayo le enviaba a su editor.

La Feria del Libro Antiguo siempre depara sorpresas agradables