Betanzos-Los enfermos malditos ponen el broche final a la cita con el medievo

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reportaje de r.l.

feira franca - la expulsión de los leprosos

El casco histórico de la ciudad betanceira se pobló de leprosos y los que, en un tiempo, fueron considerados malditos lucharon una vez más por recuperar su libertad en una representación de lo que realmente pasó en el medievo.
Fue así como la puesta en escena de estos enfermos mal vistos puso el broche a una decimocuarta edición de la Feira Franca, que cada vez cuenta con más adeptos. Son muchos los curiosos que aprovecharon que los cielos estaban medio nublados para dar marcha atrás en el tiempo y disfrutar de una época en la que no había máquinas y todo se hacía con las manos y la ayuda de animales.
De esta forma, además de las mesoneras, los obispos y la realeza, la localidad se llenó de caballos y de bueyes, en un domingo donde los más pequeños descubrieron algunos juegos tradicionales y los no tan niños fueron espectadores de los números de fuego y malabares. Al mismo tiempo, los afectados por la plaga del lepra pedían auxilio a los que circulaban como hormigas por las calles de Betanzos. Hubo pasacalles de músicos y cómicos y en la plaza de los Hermanos García Naveira, los curiosos pudieron ver danza en directo. Además, el grupo de teatro La Recua representó en la calle, que no fue sino el primero de todos los escenarios, el espectáculo de fuego “A Santa Compaña”, que impactó a los que deambulaban por la plaza de la Constitución.
Por otra parte, los visitantes pudieron degustar especialidades gastronómicas de aquel periodo y del actual, así como hacerse con complementos y productos artesanales relacionados con la moda y la cosmética. Todo natural.
En este sentido, la Feria Medieval decía adiós con una sesión de fuegos de artificio y el deseo de una próxima sesión en pleno medievo.

10-2Torneo > Otro de los atractivos con los que cuenta la última jornada de la Feira Franca es el Torneo Medieval a caballo, que tiene lugar en la plaza de García Hermanos y en la que se celebra una exhibición de los caballeros, así como cetrería y tiro con arco.
En esta ocasión, no hubo que darse tanta prisa como el año pasado, cuando la final de la Copa del Mundo de fútbol obligó a que los caballeros anduvieran a la carrera para poder ver el histórico partido de la selección española.
Así, con tranquilidad, las demostraciones de danza también se fueron sucediendo por las calles brigantinas, donde un espectáculo de fuegos artificiales puso el broche de oro, una vez más, a una feria que el próximo año llegará a su decimoquinta edición.


 

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