El Gobierno local retrasa la negociación de asuntos económicos como el presupuesto

06 febrero 2018 página 5 A Coruña.- Las protestas de los okupas de la Comandancia de Obras interrumpen el pleno en el que se aprueban los presupuestos
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El Gobierno local tiene pendiente comenzar las negociaciones de los asuntos económicos más relevantes para el próximo año: el presupuesto, las ordenanzas fiscales y las Inversiones Financieramente Sostenibles. En los tres casos necesita del apoyo del Partido Socialista, con quien las relaciones se han tensado en las últimas semanas.

La Marea estaba el año pasado a estas alturas a punto de aprobar las ordenanzas fiscales de este ejercicio, una situación bien diferente a la actual ya que las conversaciones todavía no han comenzado. Estas disposiciones son las que se encargan de regular la imposición y ordenación de los tributos municipales, por lo que su aprobación es imprescindible de cara a calcular los ingresos que obtendrá la administración local a través de esta vía durante un año.

Otra opción que maneja la Marea es mantener las mismas que este año, pero en ese caso también deben estar aprobadas antes del 31 de diciembre y previamente deben ser sometidas a exposición pública y pasar por el salón de plenos..

El ejemplo de 2017
El retraso en las negociaciones de estas ordenanzas también se extiende al presupuesto. El año pasado las conversaciones entre ambas formaciones comenzaron a finales del mes de agosto, mientras que ahora no hay rastro de ellas.

Eso no quiere decir que no las vaya a haber y en las próximas semanas el Gobierno municipal probablemente explicará al PSOE sus propuestas. Los socialistas son clave en la negociación de estos asuntos porque la Marea no cuenta con mayoría en el pleno, el apoyo del BNG no le aseguraría la aprobación y con el PP las posturas son demasiado alejadas.


Así, como en cada año de este mandato, la Marea se verá abocada a sentarse con el Partido Socialista en busca de un apoyo en el salón de plenos que le permita aprobar los asuntos económicos de mayor relevancia.

A diferencia de lo que sucedió en los años anteriores, las elecciones municipales que se celebrarán en mayo del próximo año jugarán un papel importante.
La Marea consiguió aprobar este año un presupuesto a su medida y solo con algunos pequeños matices introducidos por el Partido Socialista, que se decantó por esta postura para que la ciudad pudiese tener un presupuesto desde el comienzo del año, algo que luego no se dio ya que el Gobierno municipal tardó en tramitarlo más de lo esperado.

Con este panorama y con las elecciones a la vista, al Gobierno municipal no le importaría demasiado que el presupuesto se prorrogase. Esta maniobra afectaría principalmente al capítulo de inversiones ya que no se pueden prorrogar aquellas que ya se hayan completado o que estén en proceso de ello.
Además, en caso de presentar una propuesta que no sea aceptada por los socialistas, podrían agarrarse al discurso de que es el PSOE quien bloquea las cuentas de la ciudad.


Hace unos meses, José Manuel García, portavoz del PSOE, aseguró que en esta ocasión su formación no sería tan receptiva ante las pretensiones de la Marea en algunas partidas como pueden ser las de participación, que consideran demasiado elevadas.

Está por ver si esa posición se mantiene o si se produce alguna modificación. La situación no es la misma que entonces ni entre las dos formaciones ni en el seno de los partidos.

En las últimas semanas la sintonía entre la Marea y el PSOE se ha visto alterada por diversos motivos y la situación parece lejos de que se pueda reconducir. Eso no quiere decir que no puedan alcanzar acuerdos en temas puntuales, pero lo cierto es que las buenas palabras entre ambas formaciones han desaparecido.
Por otra parte, el PSOE se encuentra en el inicio de su proceso de primarias para elegir al candidato que luche por recuperar la Alcaldía, con el portavoz José Manuel García como el primero en dar el paso. Aunque aseguró que separará este proceso de la actualidad municipal, la evolución que tengan las primarias también puede jugar un papel a la hora de negociar con la Marea.

De momento, imposible
El tercer asunto que deberían negociar la Marea y el Partido Socialista son las Inversiones Financieramente Sostenibles, que se planifican a partir del remanente del presupuesto del ejercicio pasado.

Aunque hace algunos meses hubo algún contacto por este tema, ahora mismo está parado principalmente porque el Gobierno municipal hace cinco meses que no cumple el periodo medio de pago a proveedores, un requisito imprescindible para poder dar el visto bueno a dichas inversiones.

De hecho, el último dato conocido es el del mes de agosto, en el que el Gobierno local sobrepasó en más de 20 días el límite establecido por el Ministerio de Hacienda. Aunque se espera una bajada, parece complicado que el registro de septiembre pueda reducirse tanto como para estar por debajo del máximo permitido. Esta negociación, salvo que no cambien las ordenanzas, debería ser la más sencilla.

El Gobierno local retrasa la negociación de asuntos económicos como el presupuesto