Los religiosos señalados por el ladrón del códice presentarán demandas individuales contra él

castiñeiras, a su salida de los juzgados de santiago efe
|

Religiosos de la catedral de Santiago que figuran con nombres, apellidos y domicilios en el manuscrito de 15 folios con acusaciones de robo y de prácticas sexuales en el entorno del templo que el autor confeso de la sustracción del códice Calixtino presentó en el juzgado que instruye esta causa presentarán demandas individuales.

Entienden que se ha atentado gravemente contra su honor y estas actuaciones, explicó ayer a Efe el letrado José Antonio Montero, encargado de la defensa del Cabildo en este caso, se producirían al margen de la acción judicial de la basílica gallega, que a través de este despacho compostelano actuará contra el manifestante, Manuel Fernández Castiñeiras, para denunciar la vulneración del derecho al honor, dignidad y fama, ya proceda en vía penal o civil.

En el caso de las reclamaciones particulares, para las que ya ha habido una reunión en el despacho de Montero, se centrarían en las calumnias e injurias, agravadas en este caso por el hecho de que ha habido publicidad, de modo que las penas podrían ir de seis meses a dos años.

También la catedral de Santiago emprenderá acciones contra la letrada que se encarga de la defensa de Fernández Castiñeiras y acudirá a los organismos colegiales correspondientes para denunciar la posible vulneración de las normas del Código Deontológico de la Abogacía por parte de la abogada que aporta el escrito, entre ellas, el artículo 11, que refleja la necesidad de actuar con buena fe, lealtad y respeto en el proceder.

El quebrantamiento del código deontológico, indicó Montero a Efe, puede conllevar desde una expulsión del colegio profesional hasta una amonestación o suspensión para el ejercicio de este oficio por un período que puede ir desde tres meses a dos años.

Montero dijo ayer que algunos miembros de la catedral se pusieron en contacto con él para dar el paso de la demanda individual mientras que otros lo están sopesando y tomarán la decisión de si actúan de la misma manera y quién los representará.

 

Los religiosos señalados por el ladrón del códice presentarán demandas individuales contra él