La hacienda catalana completa su despliegue y Puigdemont avisa: “Estamos listos”

El presidente de la Generalitat y el Premio Nobel de la Paz 2015, Ahmed Galai ( | toni albir (efe)
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El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el vicepresidente, Oriol Junqueras, presentaron ayer el despliegue territorial y competencial de la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC), y avisaron: “Estamos preparados”.
Lo explicaron acompañados del secretario de Hacienda, Lluís Salvadó, y el director de la ATC, Eduard Vilá, en un acto que sirvió para dar el pistoletazo de salida al funcionamiento de 19 nuevas oficinas de la ATC.
Puigdemont destacó que con estas nuevas oficinas se ponen “las estructuras necesarias para que Cataluña esté preparada para dar respuesta a la voluntad que expresen los catalanes en el referéndum del 1 de octubre”.
Junqueras detalló que la ATC está lista para recaudar 42.000 millones de euros en impuestos, quince veces más de lo previsto para este año y 34 veces más de lo que se recaudó cuando se inició el despliegue de la nueva red de oficinas hace dos años.
La ATC prevé recaudar más, porque hasta ahora solo gestiona impuestos no periódicos ni masivos –como el de donaciones y sucesiones–, pero ahora ya tiene capacidad de ingresar todos los gravámenes y Junqueras dijo que en este nuevo capítulo de competencias no incluye ni la Seguridad Social ni las cotizaciones. Junqueras detalló que el primer impuesto de este tipo que se ha empezado a gestionar es el que grava las bebidas azucaradas.
Preguntado por si la ATC quedaría sobredimensionado si ganara el “no” el 1-O y quedara desactivada como hacienda propia, Junqueras defendió que no: “En todo caso, entonces se adaptará a los retos del futuro, sea cual sea”. Si ganara el “sí”, Junqueras afirmó que “seguro que el Estado contribuirá a respetar las reputaciones cruzadas y a dialogar” con la Generalitat para hacer el traspaso de las competencias tributarias del mejor modo posible.
Puigdemont defendió que la ATC es una auténtica estructura de Estado que da “absoluta seguridad jurídica” a ciudadanos y organismos, y que desplegar sus oficinas ha sido un auténtico hito histórico: “Muchos auguraban que todo esto acabaría en catástrofe, y hoy ya estamos preparados para funcionar bien como un país”.

Reacción
Sin embargo, el Ministerio de Hacienda advirtió ayer de la posibilidad de imponer sanciones, que podrían llegar a la vía ejecutiva, es decir, embargos, o incluso derivar en responsabilidad penal, para las personas físicas y jurídicas que presenten las declaraciones de impuestos exclusivos del Estado en la agencia catalana.
El departamento que dirige Cristóbal Montoro quiso aclarar que la Generalitat, al igual de las demás autonomías de régimen común, dispone de su propia Administración Tributaria, que es competente para gestionar sus tributos y los estatales cuya recaudación se cede íntegramente. Sin embargo, el Ministerio recordó que para el resto la normativa establece que los deberes de presentar las declaraciones y de pagar las deudas tributarias “solo se tienen por cumplidos si se realizan en la Administración Tributaria competente”. Es decir, que si los contribuyentes presentan las declaraciones y liquidan sus impuestos ante otra Administración “las declaraciones se tendrán por no presentadas y las deudas, por no pagadas”. La consecuencia es que la AEAT “podría iniciar procedimientos de comprobación, liquidar la deuda tributaria e imponer sanciones, así como iniciar el procedimiento de apremio para hacer efectivo el importe de la deuda”, es decir, que podrían incluso embargar bienes.

La hacienda catalana completa su despliegue y Puigdemont avisa: “Estamos listos”