La afluencia a la feria se iguala a la de 2011 pero en los puestos se deja notar la caída de ventas

La Feira das Marabillas suma una jornada tranquila tras el agobio del fin de semana y sigue hacia el día grande, que será mañana, cuando se espera que repunte la afluencia y, por tanto, las ventas en los más de 200 puestos ubicados en la Ciudad Vieja. De momento, los comerciantes aseguran que se nota la falta de liquidez de la gente, que gasta menos que otros años.
Ni el dragón de pega que empezó a recorrer a media mañana de ayer las calles de la Ciudad Vieja consiguió “espantar” a los transeúntes que ya comenzaban a recorrer los distintos puestos ávidos de encontrar alguna ganga. Pero, a pesar de que no se marcharon y de la llegada de un gran crucero a puerto, ayer fue un día descafeinado después de que el fin de semana la feria se cerrada con récords de afluencia equiparables a los de 2011.
"poucos cartos"
Con más tiempo para charlas, algunos comerciantes repetidores analizaron la caída de las ventas con respecto a otros años. “Hai ambiente pero non hai alegría, hai pouco carto e de momento vendimos bastante menos”, comentaron en el toldo de Panadería Lozano, en donde “cuando antes llevaban un cuarto de empanada, agora si lles cortas a metade dese cuarto xa non o levan enteiro”.
Además, en el negocio desmintieron la teoría de que salen más a cuenta los días de mucho público. “Foi mellor o venres que a fin de semana”, explicaron, porque los días de playa han restado y retrasado visitas.
“La gente no compra, ves que ahora cinco euros ya les parece caro”, destacó Daniela Ordóñez, de otro puesto. Así, recordó que el año pasado, que empezó “flojo”, se salvó al final pero cree que esta vez no será lo mismo.
“La afluencia de gente ya es como la del año pasado, otra cosa son las ventas”, reconoció el presidente de la Asociación de Comerciantes de la Ciudad Vieja, Adolfo López, que aún así opina que a la hostelería le sale rentable. Además, “es fundamentalmente un acto promocional” para que los conozcan y visiten “el resto del año”. nLa Feira das Marabillas suma una jornada tranquila tras el agobio del fin de semana y sigue hacia el día grande, que será mañana, cuando se espera que repunte la afluencia y, por tanto, las ventas en los más de 200 puestos ubicados en la Ciudad Vieja.






















