Movilidad sopesa crear un equipo policial específico para controlar las nuevas cámaras

Copia de El Ideal Gallego-2016-10-25-011-f7e96c23
|

Como señaló en fecha reciente el concejal de Movilidad, Daniel Díaz Grandío, las docenas de cámaras dispersas por el centro de la ciudad por obra y gracia de los fondos europeos de Smart City están “xerando evidencias”. Es decir, que se recogen imágenes pero no multan a los vehículos que estacionan en doble fila o penetran en zonas peatonales. Para Grandío, eso no quiere decir que no funcionen, solo que no cumplen su función. Sin embargo, para cuando están operativas podría destinarse un equipo policial solo para su control, compuesto por dos o tres agentes, según fuentes municipales. 
Estos estarían destinados en la sala de tráfico, situada en la estación de autobuses. Según comentó Grandío al hablar sobre las cámaras de La Marina, la idea es que los sensores “fagan o seu labor de xeración de evidencias, que pasarán por unha revisión dos axentes da sala de tráfico, e se confirmará ou non a sanción”. Los agentes de la sala de pantallas recibieron formación para manejar estas cámaras, que fueron instaladas hace casi un año. 
Pero a pesar del tiempo transcurrido, el sistema sigue en fase de pruebas. “O software e hardware deste sistema está funcionando a modo de proba, vendo en que punto pode haber marxes de mellora, o proxecto está operativo e en fase de probas”, puntualizó Grandío.

disposición
Son 17 las cámaras de la vía prioritaria que no sancionan. A la lista hay que sumar las del sistema “fotorrojo” que se instalaron en noviembre del año pasado para fotografiar a los conductores que se saltan el semáforo en rojo en la plaza de Ourense a la altura de la parada de taxis, pero también en la avenida de Linares Rivas, en dirección salida de la ciudad, a la altura de Marcial Adalid; en el cruce entre la avenida de Finisterre y Alfredo Vicenti y en la calle de Juan Flórez, en dirección salida de la ciudad, en la esquina con la calle Nicaragua. Tampoco hay que olvidar las 27 cámaras que deberían vigilar las calles peatonales del centro de la ciudad. “Llamadas de “optimización del tráfico en tiempo real” deberían vigilar que ningún vehículo no autorizado invada la calzada.
Es todo un despliegue de vigilancia telemática que permanece inactivo y desaprovechado. La instalación de la mayoría de estas cámaras se decidió durante el mandato de Carlos Negreira, como parte del proyecto Smart City. Fueron 11,5 millones de euros los que recibió la ciudad  de los fondos europeos y cuando llegó el nuevo Gobierno local se encontró con un proyecto a medio hacer (o en un 35%, según el Ayuntamiento) y que debía desarrollar para no verse obligado a devolver el dinero. n

Movilidad sopesa crear un equipo policial específico para controlar las nuevas cámaras