Un virus que ha convertido en familia a la avenida dos Bosques

Ventanas y balcones lucen banderas y luces gracias a la colaboración vecinal | pedro puig
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La pandemia está sacando lo mejor –y, a veces, también lo peor– de las personas y la avenida dos Bosques, en Arteixo, es un ejemplo de buen ambiente y solidaridad en tiempos de incertidumbre. 

El coronavirus los ha convertido en una gran familia que se apoya en los peores momentos. Llevan semanas siendo la sensación del municipio con sus verbenas a las 20.00, con banderines de ventana a ventana y todo tipo de canciones e iniciativas entre los vecinos. Pero este fin de semana toca parar y recordar a una mujer del barrio que ha fallecido.

“En señal de luto este fin de semana solo saldremos a aplaudir a los colectivos que siguen en primera línea y dedicaremos un minuto de silencio a todos los fallecidos”, decía ayer Tino Conde, uno de los impulsores de esta iniciativa en el centro arteixán. 

Una forma de pasar el trago 
En unos días recuperarán los ánimos y volverá la fiesta, apunta Conde, que deja bien claro que solo lo ven “como un modo para pasar el confinamiento”, pero tienen “muy presentes a los que lo pasan mal y, por supuesto, a los fallecidos”. A Tino se suman desde sus casas Miguel, que pone la música, y Pablo y Adrián, que animan las calles de la Ría de Viveiro y de la Ría de Ferrol. 

Hay felicitaciones de cumpleaños, peticiones de canciones y ovaciones para los sanitarios y fuerzas de seguridad. Las luces y banderines han sido gracias a la donación de otro vecino, Juan, y los ha colocado Diego. Los dueños de Cenor han cedido los altavoces. Una auténtica familia.

Un virus que ha convertido en familia a la avenida dos Bosques