Amador Villaverde | “Si quisiéramos llegar a la media europea, tendríamos que contratar a 7.000 enfermeros”

El presidente del colegio llegó al puesto después de ser vicepresidente | pedro puig
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Villaverde anda a las carreras porque desde su consulta en Ordes atiende a las necesidades de un colegio desde el que la Enfermería pide unas condiciones laborales estables. La salud está en juego, la de ellos y la del resto de coruñeses también.

Después de un año en el cargo, ¿cuáles son las principales líneas de batalla?
Fue un año de continuidad porque yo ya estaba de vicepresidente y continuamos lo que ya teníamos programado y lo dedicado a la formación. Estamos con talleres, el servicio de asesoría jurídica y económica y con el trabajo de cada día en el colegio.

La Atención Primaria perdió peso y capacidad de decisión en favor de la especializada. Creo que tendría que ser al revés porque es la puerta de entrada al sistema

¿Cuántos colegiados son actualmente?
A 30 de noviembre, somos 6.392. El número fluctúa muy poco, se trasladan unos, vienen otros de otros sitios. El colegio representa a la profesión y a sus intereses y también a los pacientes en una formación continua. Además, velamos por el cumplimiento del código deontológico. 

¿Cómo está la situación de los enfermeros coruñeses?
Hay que tener en cuenta que la mayoría trabajamos para el Servicio Galego de Saúde y arrastramos los mismos problemas. Padecemos grandes recortes de plantillas y de medios. Nos quejamos de una alta demanda y las perspectivas de mejora van muy despacio y no se reflejan en los trabajadores.

Los contratos son de días e incluso por horas, de lunes a viernes, saltándose los fines de semana para ahorrarse la Seguridad Social

Veíamos hace unos días a los médicos de Vigo plantarse ante la falta de personal y las condiciones de trabajo. ¿Pasa lo mismo en su ámbito?
Es una tristeza porque cada uno busca una mínimo de estabilidad en el empleo y no existe. Los contratos son de días e incluso por horas, de lunes a viernes saltándose los fines de semana para ahorrarse la seguridad social. Después decimos que hay gente que no quiere trabajar. Estoy seguro que si nos diesen buenas condiciones, no sería necesario emigrar a Centro Europa y nadie saldría de su tierra. 

Este verano conocimos la noticia de un muerto en A Estrada que no fue atendido a tiempo. ¿Cree que los PAC necesitan refuerzos para cumplir con los tiempos?
Sí, y desde el colegio apoyamos cualquier iniciativa a los que trabajan en los PAC con sus quejas, creemos que es nuestro objetivo porque con la sobrecarga y falta de medios, baja la calidad asistencial y una de nuestras funciones es velar por esto. Es una de las principales reivindicaciones, que haya un equipo completo de médico y enfermero para que si tiene que salir a una urgencia, que queden allí sanitarios. Lo que se pide más allá de una remuneración y condiciones laborales dignas es la uniformidad. No hay equipos para salir a la calle, como usuarios a veces abusamos de ir, eso es verdad, pero si tienes listas de espera, acudes a donde sabes que hay gente. 

Pedimos medidas de seguridad en los centros, un botón del pánico que puedas presionar, concienciar a la población y que la justicia interponga multas ejemplares

Teniendo en cuenta la orografía gallega, supongo que llegar y cubrir las zonas se complica.
Sí, luchamos con una población muy dispersa. La gallega cuadriplica la media española de dispersión. Y es que el 16,5% vive en núcleos de menos de diez casas, date cuenta lo que supone atender esto. Básicamente, la ratio de enfermeros es de pena. Toca a cuatro enfermeros por mil habitantes cuando la media española es 5,6 y la europea, de 8,8. Aquí  hay un déficit muy grande de enfermeros. Si quisiéramos llegar a la media europea, tendríamos que contratar a 7.000 más.

En un país envejecido donde la tendencia es la de necesitar cada vez más asistencia sanitaria.
El futuro es la cronicidad y la esperanza de vida cada vez mayor de los pacientes, que hará subir demanda. Por eso hay que dedicar más dinero a la sanidad. Desde el colegio, pedimos que en Atención Primaria nunca haya más de 1.500 habitantes por enfermero.

¿Esto se está dando?
En Primaria sí porque hay unos cupos grandes. Esto tampoco lo queremos en los hospitales, donde una enfermera no debería atender a mas de seis u ocho enfermos y actualmente pueden llegar a 18, con todas las responsabilidades que esto implica y que las tienen todas igual.

Las curas no se dejan sin hacer, lo que pasa es 
que se va a productos más baratos y, en vez de recetar marcas, recetan medicamentos genéricos

Esto colocará la profesión entre el top ten de las más estresantes.
Hace poco tiempo leí un estudio donde era la segunda más estresante después de la de pilotos.

Una de las demandas del Satse es la de crear un servicio puente que conecte Atención Primaria y especializada, para darle un seguimiento a los enfermos. ¿Cómo se coordinan ambas?
Hay que mejorar también la coordinación entre ambas porque después de integrarlas, los ambulatorios perdieron capacidad de maniobra. Con las famosas Eoxis, la Atención Primaria perdió peso y capacidad de decisión, en favor de la especializada. Creo que tendría que ser al revés porque es la primera puerta de entrada al sistema. Si tuviéramos una Atención Primaria buena, no se colapsarían las Urgencias y se resolverían muchos de los problemas. Para eso, faltan personal y medios. Hay que adecuar las plantillas a la realidad. 


¿Cómo se resuelve esta precariedad hoy en día?
Si en la actualidad la sanidad funciona más o menos es porque el personal se deja la piel. Tenemos un personal muy preparado.

¿Está mejor la situación en los hospitales o también están desbordados?
La sobrecarga afecta a los dos sectores. Son ámbitos bastante difíciles porque vas a cualquier centro de salud, y la agenda del enfermero está completa sin contar con los domicilios que tienen que hacer. Pueden tener a 20 pacientes y a lo mejor le aparecen otros diez más y no sé cuantos domicilios y pruebas de electros y análisis de sangre. En algunos centros hay listas de espera para médicos y enfermeros. Aumentó muchísimo la demanda y las plantillas siguen las mismas o menos ya que las tasas de reposición no fueron al 100%. Si se marcha gente y no la repones, es lo que pasa. De ahí, la crispación del personal y los pacientes. 

En A Coruña, un estudio del sindicato de enfermería Satse coloca en la ciudad más de la cuarta parte de las agresiones registradas en hospitales y centros de las siete urbes gallegas.
Es generalizado. Te puedo dar cifras a nivel estatal, donde se dieron 1.593 agresiones a enfermeros en todo el país. En el Sergas hubo 328 episodios de violencia con 346 profesionales afectados, de los que 96 eran de enfermería. Esto supone mas del 29% de las agresiones totales. Después van los médicos y los auxiliares. 

Al final son la primera persona con la que se encuentran los pacientes.
Somos los que los recibimos en Primaria y especializada, los que pasamos más tiempo con ellos, para lo bueno y para malo y los profesionales no podemos vivir con insultos y amenazas porque generan ansiedad y estrés en unas tareas que ya de por sí requieren más concentración. Nosotros ponemos la cara. En el registro nacional que tenemos, la mayoría de las agresiones son verbales o de menosprecio por sexo, tipo “muller tiñas que ser”. Estas conforman más de un 62%, pero hay un 37% físicas. 


¿Cuál es el perfil de estos agresores?
Los agresores son en su mayoría hombres y pacientes. Su estado es el motivo en el 41% de las ocasiones. Se aprovecha las consultas y despachos para este tipo de agresiones. Pedimos medidas de seguridad en los centros, un botón del pánico que puedas presionar y concienciar a la población de la gravedad de hechos y que la justicia interponga multas ejemplares. Se le considera delito porque el enfermero en su trabajo tiene el factor de autoridad. 

¿Cree que en los hospitales deberían tener una identificación?
Sí, sería más visible. En los hospitales ya se diferencian de otros colectivos. La ratio de enfermero por médico en España es de 1,4 y en Europa, 2,5. En cifras globales, en la Unión Europea tocan a 8,8 por 1.000 habitantes y en Galicia, corresponden cuatro por mil habitantes.

Amador Villaverde | “Si quisiéramos llegar a la media europea, tendríamos que contratar a 7.000 enfermeros”