Aparece muerto uno de los espeleólogos perdidos en las montañas marroquíes

GRA090. GRANADA, 04/04/2015.- Julia Ordóñez, la mujer del inspector de policía José Antonio Martínez, uno de los tres espeleólogos que permanecían desaparecidos desde hace varios días en el sur de Ma
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Uno de los tres espeleólogos españoles que se encontraban desaparecidos en las montañas del sur de Marruecos está muerto, informaron ayer las autoridades marroquíes a la agencia oficial de noticias marroquí, MAP. Las fuentes no indican la identidad del fallecido.
“Los equipos de rescate de la Gendarmería Real han podido socorrer esta tarde del sábado a dos de los tres espeleólogos españoles que se habían caído en un acantilado situado en la provincia de Uarzazate”, indican las fuentes, que añaden que “desgraciadamente el tercer espeleólogo ha fallecido”.
Además, apunta que los dos heridos recibieron primeros auxilios en el lugar y serán evacuados al hospital, pero no señalan cuándo.
Al parecer, el espeleólogo fallecido se cayó en un acantilado de varios centenares de metros situado en la localidad de Tarmest, perteneciente al poblado rural de Iminulauen.
Según las últimas informaciones de fuentes diplomáticas, la operación de rescate es “muy compleja técnicamente”.
Nada más ser localizados, un equipo integrado por la Gendarmería Real marroquí, Protección Civil y dos médicos se dirigió hasta el acantilado, situado en la localidad de Tarmest, perteneciente al poblado rural de Iminulauen, en la región de Uarzazate.
Desde España, fuentes del Ministerio del Interior comunicaron que el rescate tendrá que ser terrestre, ya que el helicóptero no pudo aterrizar en esta zona montañosa y lo hizo a unos 60 minutos andando hasta el lugar donde fueron avistados.
Por lo tanto, el equipo de la Gendarmería marroquí tuvo que desplazarse a pie hasta donde se encuentran los espeleólogos, según las mismas fuentes.
Ya por la mañana, fuentes diplomáticas españolas informaron de que la Gendarmería marroquí había avistado con vida a dos de los tres españoles y aunque no habían podido hablar con ellos, sí pudieron confirmar que “se movían”.
Las fuentes no pudieron indicar la identidad de estas dos personas y se mostraron prudentes respecto a la situación del tercer español desaparecido.
Sin embargo, la mujer de uno de ellos detalló en Granada que el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, les había comunicado por teléfono que los tres se encontraban bien y que reaccionaron con señales al vuelo de las unidades aéreas destinadas a su búsqueda. Por desgracia la información no era cierta.
Los tres españoles viajaron hasta Marruecos en un grupo organizado procedente de Sevilla y compuesto por nueve personas, y estaban preparados técnica y físicamente para afrontar la expedición.
Se separaron del grupo el  lunes, quedaron en encontrarse esa misma tarde o el martes y, tras no saber nada de ellos, el jefe de la expedición presentó la denuncia el miércoles ante la Gendarmería marroquí y avisó al Consulado.

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