El tráfico se reordena en torno a la Ciudad Vieja en vísperas de la peatonalización

La nueva rotonda que regula la avenida de Metrosidero se pintó el martes, y ayer se implantó el sentido único en la Maestranza | pedro puig
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La Maestranza se convirtió ayer en una calle de sentido único. Desde primera hora, los operarios pintaron la señalización horizontal que indicaba a los conductores que solo podían circular cuesta abajo, desde el hospital Abente y Lago hasta la avenida de Metrosidero. También entró en servicio el nuevo giro a la izquierda desde el Paseo Marítimo hacia la calle de Julio Portela Ceballos, lo que obligó a pintar una rotonda. Por ahora apenas se han detectado incidencias, más allá del típico conductor despistado. Sin embargo, solo se trata del primer paso en el proceso de reordenación del tráfico que permitirá peatonalizar la Ciudad Vieja el próximo lunes.
Para que todo este listo cuando llegue el momento que los vecinos del casco histórico llevan años esperando, la Concejalía de Movilidad sigue un calendario de obras, que comenzó el martes con el pintado de la glorieta frente a la Hípica. El siguiente paso, que se dio ayer, fue desplazar dos paradas de buses, que iban en dirección Metrosidero-Abente y Lago, al Paseo Marítimo, además del giro a la izquierda de Julio Portela Ceballos.
No a todo el mundo le gusta esta medida. El presidente de Teletaxi, Manuel Sánchez Quindimil, señaló que su colectivo habría preferido que el sentido hubiera sido inverso, porque los cambios en la circulación hacen más difícil internarse en Monte Alto: “El recorrido va a ser más largo, aparte de que se pueda circular medianamente, porque tienes que ir por todo para afuera (por el Paseo Marítimo)”. Quindimil echa de menos una planificación más general, y recuerda que la circulación ya se resiente de otras obras, como las de la calle de La Torre, por lo que pide más información.
Pintado de plazas
Hoy está previsto que se proceda al pintado de las nuevas plazas de aparcamiento, las de la Maestranza con las que no están enteramente satisfechos ni vecinos ni comerciantes. El martes, tras una larga reunión con los responsables de Movilidad del Ayuntamiento, los representantes de ambos colectivos salieron de allí con el anuncio de que las casi 150 plazas de la Maestranza que los vecinos pretendían que se reservaran para su uso exclusivo también podrán ser ocupadas por dueños de negocios en el casco antiguo, así como trabajadores de los entes publicos de la zona, como museos. Pero no podrán aparcar clientes, como esperaba los pequeños comerciantes del casco histórico, que insisten en que lo que se necesita es una rotación de vehículos.
Señalización
El lunes se rubricará el final de este largo proceso con la instalará la señalización vertical tanto en los acceso como en el interior de la Ciudad Vieja, así como de la zona de estacionamiento exclusivo de residentes en el Oceanográfico, con 80 plazas.
A partir de entonces, solo podrán acceder al casco histórico los vecinos para estacionar durante quince minutos y realizar sus recados, y los que tienen un garaje en el interior. Todos los vehículos deberán contar con una pegatina que sustituirá a la antigua tarjeta de residente, de las que hay mil ejemplares actualmente. Se irán cambiando a lo largo del año, lo que supondrá la desaparición de muchas que estaban vigentes a pesar de que su dueño ya no era residente, pero ahora la Ciudad Vieja será un coto cerrado.

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