El juicio político a Trump recibe luz verde con varios apoyos republicanos

Nancy Pelosi llega a su oficina en el Capitolio antes del comienzo de la sesión para discutir el juicio político | SHAWN THEW (efe)
|

Donald Trump  se convirtió en el primer presidente de los Estados Unidos que será sometido a dos juicios políticos. La Cámara Baja aprobó el nuevo “impeachment” por 232 votos a favor, que incluyen los de 10 congresistas republicanos, y 201 en contra.

La nueva moción acusa al todavía presidente de cometer un delito al “incitar la violencia contra el Gobierno”. Estados Unidos vive una tensión política sin precedentes recientes después del violento asalto al Capitolio de la pasada semana por una turba de seguidores de Trump, que dejó cinco muertos.

La presidenta de la Cámara Baja de EEUU, la demócrata Nancy Pelosi, aseguró ayer que Donald Trump “debe irse” ya que es “un peligro claro y presente” para el país, en el debate previo a la votación de un nuevo juicio político contra el mandatario, acusado de “incitación a la insurrección”.

“Sabemos que el presidente de EEUU incitó esta insurrección, esta rebelión armada contra nuestro país común. Debe irse. Es un peligro claro y presente para la nación que todos amamos”, sostuvo Pelosi en el pleno de la Cámara Baja.

Por su parte, varios legisladores republicanos se opusieron a la medida al asegurar que iba en contra de los llamados a la unidad en los difíciles momentos que atraviesa el país.

“Este no es el camino si queremos recuperar la unidad. Es momento de buscar la curación. Paremos este juicio político”, replicó Jeff van Drew, legislador republicano por Nueva Jersey.

Mietnras, el presidente saliente de EEUU, Donald Trump, pidió a sus seguidores no incurrir en “violencia” ni romper la ley en los próximos días, ante las múltiples informaciones que apuntan a nuevas concentraciones armadas antes de la investidura dentro de una semana del mandatario electo, Joe Biden.

“Ante las informaciones sobre nuevas manifestaciones, urjo a que no debe haber nada de violencia, nada de romper la ley y ningún vandalismo de ningún tipo”, dijo Trump en un comunicado difundido por la Casa Blanca.

“Eso no es lo que yo defiendo, y no es lo que defiende Estados Unidos. Pido a todos los estadounidenses ayudar a rebajar las tensiones y calmar los ánimos. ¡Gracias!”, añadió.

El breve comunicado del presidente saliente llegó mientras la Cámara de Representantes se preparaba para acusarlo de “incitar” la insurrección de sus seguidores la semana pasada en el Capitolio, lo que obligará al Senado a someter a Trump a un segundo juicio político (“impeachment”).

Todo ello a menos de una semana de que se lleve a cabo la ceremonia formal de traspaso de poder, prevista para el 20 de enero, en la que el demócrata Joe Biden asumirá la Presidencia.

Las autoridades han efectuado ya un enorme despliegue policial en Washington, con más de 10.000 efectivos, y levantando vallas en torno al Capitolio.

Además, el jefe de la Policía de Washington, Robert Contee, anunció ayer que ampliaron a más de 20.000 el número de efectivos.

El juicio político a Trump recibe luz verde con varios apoyos republicanos