La organización calcula que la Feira das Marabillas acogió a más de 150.000 visitantes

Las calles del casco antiguo se abarrotaron de visitantes | pedro puig
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La Feira das Marabillas finalizó el domingo después de lo que la organización considera un resultado positivo, con más de 150.000 visitantes que disfrutaron de los espectáculos y tenderetes. Para Adolfo López, portavoz de la asociación de comerciantes de la Ciudad Vieja, es un número similar al de otros años, aunque con la particularidad de que, como el mal tiempo ha sido la tónica habitual, los visitantes se han repartido más y no solo en horario nocturno, con lo que se han reducido las molestias. 
Sobre todo, López destacó que la cita ya se ha consagrado como una de las más importantes de la ciudad durante la época estival, así como el preludio para las Fiestas de María Pita.  Y sobre todo, recalcó el retorno económico que supone para la ciudad. “Apenas había una habitación libre en un hostal desde la plaza de Pontevedra hasta aquí (el casco antiguo)”, comentó el portavoz de los comerciantes. 
No solo los hosteleros del casco antiguo se vieron beneficiados por la afluencia de visitantes, sino también todos los del Ensanche. “La calle de la Franja estaba llena un jueves”, ejemplificó. También destacó que, además de los 200 puestos de trabajo que suponen los feriantes, hay que añadir los cerca de cien que generan los locales de hostelería al contratar personal de refuerzo y cuyo contrato, en muchos casos, se prolonga hasta el final de verano. 
Peatonalización 
López aseguró que la peatonalización no marcó para nada esta edición de la feria. “La única diferencia es que antes había barreras en los accesos, y esta vez apenas hubo alguna”, mantiene. Claro que también hubo más multas por estacionamiento indebido. Durante los  seis días en los que los visitantes han podido disfrutar de las actuaciones de los animadores, de la comida de los puestos, y de las chucherías de los tenderetes. Pero aquellos que aparcaron en el espacio para residentes, se llevaron como recuerdo una multa de cien euros por aparcar en zona para residentes. Porque, según fuentes municipales, las denuncias por este motivo se dispararon durante la semana pasada. 
“Al principio, no multábamos, si los vecinos tenían espacio para aparcar, pero la gente aparca en la Maestranza y el Oceanográfico, así que empezamos a dejar avisos y ahora ya sancionamos”, señalaba un agente local. Al margen de estos inconvenientes, que afectan sobre todo a forasteros que no conocen los nuevos cambios provocados por la peatonalización, la feria es un éxito y tras 24 años de historia atrae incluso a visitantes de otras comunidades. l

La organización calcula que la Feira das Marabillas acogió a más de 150.000 visitantes