Unas vacaciones que se han convertido en dos meses encerrados en Colombia

Paula Cadena y Luis García en Colombia
|

Un vecino de A Coruña, Luís García, y su pareja, Paula Cadena, se encontraban de vacaciones en Colombia en el mes de marzo, cuando comenzaron las restricciones por el coronavirus. Tenían planeada su vuelta para la última semana de marzo, pero debido a la crisis sanitaria, todavía se encuentran en el país americano.

El hermano de Luis, Javier, comenta que el 16 de marzo “ya intentaron adelantar su vuelo para volver, pero sin éxito, por parte de la compañía”. “El mismo día que tenían que volar (el que tenían contratado para sus vacaciones) se encontraron que su vuelo estaba cancelado y nadie les había informado”, añade Javier. Señala que al día siguiente “les dan una opción de volar, a través de la embajada, en un vuelo a un coste de 1.600 euros, inviable”. 

La situación es más grave debido a que el coruñés está en una situación de ERTE, sin poder cobrar la parte que le corresponde desde el mes de marzo, y ella está en el paro “y como está fuera del país, se lo han revocado”, explica Javier. “Se encuentran en una situación límite porque nadie les da una solución a corto plazo, ya no sabemos a quien podemos hacer un llamamiento o si el Ayuntamiento de A Coruña podría llegar a mediar en esta situación”, añade el hermano del joven.

Al estar fuera del país no han podido gestionar de ninguna manera ya sea el adelanto del dinero que le correspondería a Luís por el ERTE o la prestación por desempleo de Paula, por lo que llevan más de un mes sobreviviendo en Colombia sin ningún tipo de ingreso. Explica el hermano de Luis, Javier, que, por parte de la compañía aérea les remiten al mes de junio como posibilidad de un vuelo para volver, mientras que siguen a la espera de si alguna Administración propone algún vuelo para repatriar a más gente que pueda estar en situaciones similares. Además, desde la agencia con la que tenían contratado el viaje les proponen la devolución de una parte de los vuelos, pero no les llegaría para hacer frente al coste que les supondría volver al país.

Familiares 
Javier señala que hasta el momento, su hermano y su cuñada han tenido que vivir en un hotel, pero que, por fortuna, ella, natural de Colombia, encontró a unos familiares que les han ofrecido vivir con ellos hasta que encuentren una solución. Al igual que ocurre en España, “están encerrados en casa, como mucho pueden salir para ir a comprar al súper”, explica Javier. 

Desde allí continúan buscando todas las vías posibles para intentar regresar, aunque la situación de desamparo crece al ver que, o las opciones se alejan hasta el mes de junio o, como la de marzo, son inviables económicamente. Por tanto, siguen con la esperanza de que la Administración, la agencia o la compañía les ofrezcan alguna alternativa.

Unas vacaciones que se han convertido en dos meses encerrados en Colombia