May aún confía en un pacto sobre el Brexit pese al escollo de la frontera norirlandesa

FMA0001. LONDRES (REINO UNIDO), 15/10/2018.- La primera ministra británica se prepara un café instantáneo durante una reunión con una asociación benéfica que combate la soledad en un centro social de Vauxhall, en
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La jefa de Gobierno compareció en la Cámara de los Comunes para detallar el estado del diálogo con la Unión Europea, al inicio de una semana que está marcada por la cumbre comunitaria en la que desde hace meses se esperaba un principio de acuerdo.

Las dudas sobre la posibilidad de que haya avances en esa reunión y la críticas cada vez más airadas por parte de la facción más euroescéptica de su propio partido llevaron a May a anunciar ayer una comparecencia en el Parlamento en la que trató de infundir optimismo sobre el proceso de salida de la UE.

Progresos
“Hemos hecho buenos progresos por escrito en relación a gran parte de los asuntos importantes”, dijo la primera ministra, que admitió sin embargo que persisten diferencias sobre el mecanismo de emergencia que debe asegurar que en ningún caso se levanta una aduana entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda.


Londres y Bruselas esperan pactar en poco tiempo las condiciones de la salida británica del bloque y una “declaración política” sobre la futura relación que esperan forjar tras el Brexit, pero los detalles de ese tratado no se comenzarán a discutir hasta que el Renio Unido esté fuera de la UE, el próximo 29 de marzo.

Ante la posibilidad de que ese futuro diálogo no llegue a buen puerto, la Unión propone una cláusula que obligaría a que Irlanda del Norte se mantenga integrada en las estructuras comunitarias para evitar establecer una aduana. Ese mecanismo, conocido en el ámbito de las negociaciones como “backstop” –un término prestado del béisbol que hace referencia a la red de seguridad que evita que las bolas golpeen al público–, es la principal fuente de tensiones para May.
Sus socios del norirlandés Partido Democrático Unionista (DUP), de cuyos escaños depende su mayoría parlamentaria, no aceptan ninguna solución que amenace con dejar a Irlanda del Norte dentro de estructuras comunitarias mientras el Reino Unido las abandona.

Por otro lado, los euroescépticos conservadores exigen que el mecanismo de seguridad, en caso de que se aplicara al conjunto del Reino Unido y no solo a Irlanda del Norte, incluya una fecha límite a partir de la cual no tendría validez. Argumentan que, si no se establece una fecha precisa, el país podría quedarse en la práctica de forma permanente en el mercado europeo.

“Resulta frustrante que casi todos los puntos de desacuerdo que todavía persisten estén centrados en cómo manejaríamos un escenario que las dos partes esperamos que nunca debería llegar a producirse”, dijo May en la Cámara de los Comunes.

Apoyos clave
El respaldo del DUP y de una mayoría de los diputados conservadores resulta clave para el éxito del Brexit, dado que el eventual acuerdo al que llegue el Gobierno británico con Bruselas debe someterse a votación en el Parlamento. 

El portavoz para el Brexit de la formación norirlandesa, Sammy Wilson, afirmó que es “probablemente inevitable” que el Reino Unido se vea abocado a dejar la Unión Europea sin un acuerdo, mientras que la líder del DUP, Arlene Foster, expresó en cambio sus esperanzas de que se llegue a un pacto “sensato”.

Mientras, la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, apostó por crear un frente en el Parlamento británico que rechace un mal acuerdo sobre la futura relación entre el Reino Unido y la UE tras el Brexit, lo que permitiría extender las negociaciones para lograr un mejor pacto.

May le trasladó ayer en una reunión a Sturgeon que en su opinión “todavía es posible” alcanzar un acuerdo con Bruselas.

El exministro de Exteriores británico Boris Johnson aboga por un acuerdo de libre comercio similar al que la UE firmó con Canadá, con “cero tarifas y cero cuotas”, y que no implique la necesidad de una aduana en Irlanda.
Además, las tensiones internas en el Partido Conservador han elevado las especulaciones sobre posibles dimisiones en el gabinete de May. 


Por su parte, el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, advirtió de que la firma de un acuerdo definitivo podría retrasarse hasta el mes de diciembre. 


Mientras, May ha aceptado la invitación para exponer mañana en Bruselas ante los líderes de los 27 socios restantes de la UE su posición respecto a las negociaciones del Brexit. 

Invitada por el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, May “presentará una actualización” sobre los avances en las negociaciones antes de que el resto de mandatarios comunitarios asistan a una cena de trabajo en la que analizarán el estado del diálogo sobre la salida británica de la Unión Europea. 

Esa reunión se producirá antes de la cumbre comunitaria del jueves, en la que desde hace meses se espera que Londres y Bruselas hayan acercado posturas.

Precisamente ayer, Tusk advirtió de que la posibilidad de que el Reino Unido salga de la UE sin un acuerdo es “más probable que nunca”. Y la Comisión Europea señaló que el trabajo comunitario sobre los planes de preparación para un Brexit sin acuerdo “continúa y se intensifica”.

May aún confía en un pacto sobre el Brexit pese al escollo de la frontera norirlandesa