El sindicato STL acusa a Albada de incumplir los protocolos para el tratamiento de la basura

El comité de seguridad y salud laboral de Ferrovial Servicios-Cespa S.A., la empresa que se encarga de la recogida de residuos y limpieza viaria en las calles de A Coruña y negocia actualmente los pliegos del nuevo contrato de retirada de basura, denunció ayer a través del sindicato STL las condiciones de descuido y suciedad que sufren los operarios de la concesionaria municipal en las instalaciones de la planta de tratamiento de residuos de Nostián, gestionada por Albada. Por su parte, desde esta última adjudicataria municipal defendieron que las acusaciones no se basan en algo real y son más un argumento dentro de una negociación laboral entre empresa y empleados.
Los trabajadores de Cespa tomaron imágenes de Nostián los pasados días 23 y 27 en las que se muestra, según afirman, “el grave estado en el que se encuentra la instalación”. En las fotografías se ven bolsas apiladas en el suelo en las zonas de descarga pero, según el sindicato STL, los envases deberían tirarse directamente a unos fosos que llevan a las cintas de procesado de los restos.
En este sentido, comentaron que la concesionaria Albada está provocando esa acumulación de restos en el exterior porque no procede “al vaciado de los fosos cuando se saturan” y que esto perjudica al medio ambiente. El comité de seguridad y salud incidió, sobre todo, en las supuestamente malas condiciones laborales que comunicó a la Concejalía de Medio Ambiente. También contactó con la Inspección de Trabajo porque la situación “no es un hecho puntual o aislado, sino que sucede de forma recurrente”.
Desde su punto de vista la acumulación sobre el suelo reviste peligrosidad para los empleados de Cespa que acceden al recinto, dado que se podrían resbalar y caer. Igualmente, avisan de que los camiones podrían derrapar.
Culpa de los conductores
En respuesta, fuentes de la planta de Nostián rechazaron el contenido del comunicado, que consideraron “una nueva utilización interesada del servicio de tratamiento de residuos”. Achacaron las acusaciones a una cuestión vinculada únicamente a las “relaciones laborales de una empresa y servicio, ajeno a la planta”.
Estas subrayaron que desde la factoría “no se niega la existencia de cierto grado de suciedad reciente en la playa de descarga” de los residuos. No obstante, justifican esta situación –como, subrayan, sucedió en tres ocasiones anteriores en el tiempo– por las “malas prácticas por parte de los conductores de una empresa ajena a la instalación y responsable del servicio de recogida”. Al hablar de actuaciones erróneas se refieren a maniobras como la elevación y el vaciado de líquidos del compactador.











