El Gobierno reitera que la familia de Franco no se impondrá a la sociedad

Carmen Calvo
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La vicepresidenta del Gobierno, ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad, Carmen Calvo, aseguró que el Ejecutivo “va a disponer de todos los mecanismos competenciales” para que los restos de Francisco Franco estén “en un lugar privado, decoroso y en el que no sean enaltecidos”. Así, sentenció que la familia del dictador “no va a imponer” a la mayoría del Congreso y a “la voluntad” de los ciudadanos su decisión de trasladar los restos a la parroquia de la Almudena tras la exhumación del Valle de los Caídos.

Así lo señaló Calvo durante la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, en la que también expresó la “preocupación” del Gobierno sobre este asunto. “El objetivo del Gobierno es que esté en un lugar decoroso y privado, en la responsabilidad de la familia, no del Estado”, subrayó.

Un lugar anónimo
“Lo que no puede ser de modo alguno es que una familia decida”, dijo, haciendo hincapié en que la “mayoría” de los ciudadanos quieren que los restos estén en un sitio “anónimo”. En este sentido, pidió colaboración a la familia para dar solución al conflicto. “Todos tenemos la responsabilidad de ayudar”, incidió Calvo.

“Vamos a exhumar a Franco y vamos a ver cual es la posición última de la familia”, apuntó. En esta línea, la vicepresidenta informó de que el Ejecutivo está “en vías de encontrar salidas” para llevar a cabo la inhumación de los restos del dictador Francisco Franco, al tiempo que abrió la puerta a enmendar la Ley de Memoria Histórica para impedir que acaben en la parroquia de la Almudena.

En esta línea, Calvo incidió en que la intención del Ejecutivo es “avanzar con absoluta normalidad” hacia dicha exhumación y manifestó que en el próximo Consejo de Ministros se dará “el último paso administrativo” para “acabar con una tumba de Estado” y con el “capítulo más negro” de la historia de España.

Según afirmó  la vicepresidenta, durante la reunión del Consejo de Ministros dio cuenta de su encuentro con el secretario de Estado de la Santa Sede, el cardenal Pietro Parolin, de quien encontró “una respuesta clara y meridiana” acerca de la exhumación de los restos de Franco. “La Iglesia no se opondrá”, manifestó.


Asimismo, aseveró que le trasladó la “preocupación del Gobierno” sobre la ubicación final de los restos del dictador porque “no pueden estar en un lugar donde puedan ser objeto de homenaje o enaltecimiento”.

En este sentido, pidió a la Iglesia su “colaboración” para dar cumplimiento a la finalidad de la Ley de Memoria Histórica –en fase de enmiendas en el Congreso– y que los restos “no estén en un lugar de Estado ni enaltecido de modo alguno”, con el objetivo de “garantizar el orden público”.

El Gobierno reitera que la familia de Franco no se impondrá a la sociedad